Nivel 1 · Básico · sin IA
Tu WhatsApp deja de tener horario.Y todo lo que entra queda anotado.
Atiende tu WhatsApp las veinticuatro horas con las respuestas que tú escribiste, anota a cada persona que escribe y te avisa al celular con su nombre y lo que quiere. No usa inteligencia artificial: sigue reglas fijas, y por eso nunca improvisa delante de un cliente tuyo.
+51 980 006 294 · te contestamos hoy
El problema
El chat que se llena mientras tú trabajas
Casi nadie escribe en horario de oficina. Se escribe cuando uno se acuerda: saliendo del trabajo, a medianoche, un domingo a mediodía. Y ese mensaje llega con la persona en el momento más decidido que va a estar en toda la semana. Cuando lo lees a la mañana siguiente ya no es el mismo mensaje: entretanto le escribió a otros dos negocios, y alguno le contestó.
Lo otro que pasa es más silencioso. De las conversaciones de esta semana no queda nada: ni quién escribió el martes, ni qué quería, ni si alguien le respondió. Así no se puede hacer seguimiento, porque no hay a quién seguir. El cliente que se fue no reclama, simplemente no vuelve, y nadie se enteró de que estuvo.
- Mensajes de anoche que recién contestas a media mañana
- «¿Cuánto cuesta?» respondido por décima vez esta semana
- Nadie sabe quién escribió el martes ni qué quería
- El celular del negocio lo carga siempre la misma persona
- Gente que no contestó y a la que nadie volvió a buscar
Cómo funciona
Lo que pasa, paso a paso
Atiende tu WhatsApp las veinticuatro horas con respuestas ordenadas. Anota a cada persona que escribe y te avisa al celular con su nombre y lo que quiere. Persigue a los que se quedaron a medias, pide la reseña cuando cierras una venta, y cada noche te manda el resumen del día. Cuando tú entras al chat, se calla y te deja atender.
Alguien escribe y recibe respuesta al instante: un menú corto con lo que la gente más pregunta, o directo la respuesta si el mensaje dice «precio», «dónde están», «horario» o «delivery». A las tres de la mañana también.
Las respuestas cambian según tu horario real: una cosa contesta un martes a las diez y otra un domingo con el local cerrado. Y a quien ya te escribió no le repite el saludo — el menú se reabre solo si vuelve después de una semana.
Cada persona entra en tu hoja con su nombre, lo que pidió, la fecha y en qué estado quedó. A tu celular llega el aviso con esa ficha y el enlace para abrir ese chat y seguir tú desde donde lo dejó.
En cuanto tú o alguien de tu equipo responde ese chat, el sistema se queda en silencio seis horas ahí. Nunca habla encima de una persona, que es el ridículo que hace que la gente desconfíe de estas cosas.
A las veinticuatro horas le vuelve a escribir al que no respondió, y una última vez a las setenta y dos. Si ya contestó, deja de insistir. Y nunca escribe de noche ni los domingos: el recordatorio espera a tu horario.
Cada noche recibes cuántos escribieron, qué pidieron y quién quedó sin respuesta, y los lunes el consolidado de la semana. Cuando marcas una venta como atendida, cuarenta y ocho horas después pide la reseña de Google él solo.
Concretamente
Qué hace, y qué no
La segunda lista importa tanto como la primera: si lo que necesitas es justo eso, te decimos qué sistema lo hace en vez de venderte éste.
Lo que hace
- Responde por menú numerado: el cliente escribe «2» y recibe exactamente la respuesta del 2, sin esperar.
- Responde por palabra clave sin pasar por el menú: precios, ubicación con el mapa, horario, delivery, formas de pago y catálogo.
- Distingue a quien escribe por primera vez del que ya es cliente tuyo, y contesta distinto en cada caso.
- Detecta reclamos y a quien pide hablar con una persona: lo marca como urgente y te avisa en el momento.
- Guarda el historial completo de cada conversación en tu hoja, con fecha y mensaje.
- No contesta dos veces el mismo mensaje, aunque WhatsApp lo reintente.
- Respeta una lista de números que nunca hay que tocar: proveedores, tu familia, quien tú digas.
- Manda el resumen del día a las ocho de la noche y el consolidado los lunes.
- Pide la reseña de Google cuarenta y ocho horas después de que marcas la venta como atendida.
Lo que no hace
- No entiende una pregunta rara que nadie anticipó. Cuando pasa no inventa: le dice al cliente que un asesor le escribe, y te avisa a ti en el momento.
- No lee notas de voz ni fotos. Trabaja con mensajes escritos; el que escucha audios es el Asistente con IA.
- No agenda en un calendario. Anota el pedido y te avisa, pero la agenda la sigues llevando tú.
- No revisa comprobantes de Yape ni de Plin. Manda tus datos de pago; verificar la captura es trabajo de Operación Integral.
- No decide precios ni negocia. Dice exactamente lo que tú escribiste en su lista, ni una palabra más.
Dónde queda todo
Una hoja que abres del celular
Todo lo que hace se ve en una hoja de Google que abres desde el celular, a tu nombre. Tú solo usas la columna Estado: cuando cierras una venta escribes «Atendido» y el sistema se encarga del resto.
Para quién es
En qué negocios encaja
La mitad de los mensajes son carta, horario y delivery, y llegan justo cuando la cocina está a tope. Esos tres los contesta solo.
La gente pregunta precio y horario a cualquier hora, y con la recepción cerrada el mensaje se queda esperando hasta el día siguiente.
Las consultas entran de noche, después de entrenar o del trabajo, que es cuando nadie del equipo está mirando el chat.
Preguntan por un producto, un precio y si hay stock. Lo repetitivo se va solo y el vendedor se queda con lo que sí requiere criterio.
Trabajas con las manos ocupadas y el teléfono en el bolsillo. El aviso te llega con la ficha ya armada para llamar cuando bajes de la escalera.
La consulta de disponibilidad llega de madrugada y desde otro país. Contestada al instante deja de ser una consulta perdida.
La cuenta
Con tus números, no con los nuestros
Los dos primeros renglones son lo que este sistema reemplaza y lo que te devuelve. El tercero es un ejemplo: cambia esas cifras por las tuyas y la cuenta te sale sola.
A alguien contestando el chat de 9 a 7. Un asistente administrativo promedia S/ 1,350 al mes en Perú, más beneficios.
Unas 2 horas al día que hoy se van contestando lo mismo.
Si hoy se te escapan 2 clientes al mes por contestar tarde y tu venta promedio es S/ 200, son S/ 400 al mes que se van. Cambia esos números por los tuyos.
Antes de instalarlo
Qué hace falta de tu lado
Nada de esto lo peleas tú: lo dejamos puesto y funcionando. Está aquí para que sepas exactamente en qué te vas a meter.
Lo que necesitas tener
- Un número de WhatsApp del negocio conectado a la API oficial de Meta. Lo dejamos configurado nosotros; verificar el negocio ante Meta toma unos días y el trámite queda a tu nombre.
- Una cuenta de Google. La hoja donde se anota todo se crea a tu nombre y la abres desde el celular.
- Tus datos de siempre: horario, precios o catálogo, ubicación y las cinco preguntas que más te hacen. Ese es el trabajo real de la instalación y lo llenamos contigo.
- Un servidor propio, unos nueve dólares al mes que pagas directo al proveedor y a tu nombre. Ese dinero no pasa por nosotros.
- No hace falta comprar una computadora, instalar un programa ni aprender a manejar un panel nuevo.
Cuánto tarda
1 día de instalación, que es lo que tarda este nivel. El grueso de ese tiempo es llenar tus datos contigo: horarios, respuestas, precios y enlaces.
¿Por qué este nivel no tiene mensualidad? Porque no la necesita. Estos sistemas siguen reglas fijas y funcionan solos. Los instalamos, quedan andando, y no hay nada que estar ajustando mes a mes.
Incluye 12 meses de garantía. Si algo se rompe en ese año, lo arreglamos sin cobrarte. Pasado el año puedes dejarlo corriendo tal cual, o tomar soporte opcional por $ 9 al mes (S/ 29).
Lo único que sigue corriendo es el servidor: unos $ 9 al mes (S/ 30) que pagas directo al proveedor, a tu nombre. Ese dinero no pasa por nosotros.
También va en 5 packs
Sale más barato acompañado
Un pack no es un descuento y ya: son sistemas que se cubren las espaldas entre ellos. Cada uno dice por qué van juntos.
Pack Esencial
Lo mínimo para dejar de perder clientes. Cuesta lo mismo que Recepción 24/7 sola: el segundo sistema entra sin costo.
Pack Restaurante
Restaurantes, cafeterías, peluquerías, spas. Los que viven de que la gente venga y vuelva.
Pack Membresías
Gimnasios, institutos, coworkings, internet, seguros. Todo negocio que cobra todos los meses.
Pack Consultorio
Consultorios, dentistas, veterinarias, salones y barberías. Todo lo que trabaja con cita previa y pierde plata cuando no llegan.
Pack Negocio Local
Los 8 sistemas que sirven a cualquier negocio que atiende gente: tienda, taller, estudio, servicio a domicilio.
Suelen ir juntos
Los que se piden con éste
Captación desde Redes
Cubre la otra puerta por la que entra gente: un comentario en Instagram o Facebook se convierte en un chat. Los dos juntos son el Pack Esencial.
Respuesta en 60 Segundos
Si además haces anuncios, el lead del formulario recibe su mensaje antes de que se enfríe y no cae en el mismo montón.
Medición de Satisfacción
Recepción pide la reseña cuando cierras; este pregunta primero cómo le fue y filtra al que salió molesto antes de que escriba en Google.
Las dudas de justo antes
Lo que nos preguntan
¿Y si contesto yo al mismo tiempo? ¿Va a hablar encima mío?
No. En cuanto tú o alguien del equipo escribe en ese chat, el sistema se calla seis horas ahí. Pasado ese rato, si la conversación quedó a medias, retoma el seguimiento. Y si prefieres que no vuelva a entrar nunca en un chat, ese número se pone en la lista negra y listo.
¿Se le puede escapar un precio inventado a un cliente mío?
No puede: no usa inteligencia artificial. Todo lo que dice está escrito por ti en su lista de respuestas, palabra por palabra. Ante algo que no está en esa lista no improvisa — avisa que un asesor va a escribir y te manda el caso. Es la ventaja que casi nadie valora hasta que un bot con IA le promete algo raro a un cliente.
¿Tengo que cambiar mi número de WhatsApp?
Se conecta el número del negocio a la vía oficial de Meta. Si hoy usas tu número personal para el negocio, lo normal es separar los dos: el personal se queda como está y el del negocio pasa a ser el que atiende el sistema. En la instalación lo decidimos contigo según cómo trabajas hoy.
¿Qué pasa cuando se acaba el año de garantía?
Nada. El sistema es tuyo y sigue funcionando igual, sin cuota ni permiso de nadie. Durante los primeros doce meses, si algo se rompe lo arreglamos sin cobrarte. Pasado el año puedes dejarlo corriendo tal cual o tomar soporte opcional, que se cotiza aparte. Lo único que sigue corriendo siempre es el servidor, a tu nombre.
¿Puedo cambiar los mensajes después?
Sí, y es lo normal: la lista de precios cambia, entra un producto, cambias el horario de verano. Son textos, no programación. Nos avisas qué quieres que diga y queda puesto el mismo día.
No tengo local, vendo solo por delivery. ¿Me sirve igual?
Sí. Lo que decide es cuánta gente te escribe y cuánto de eso se repite, no si tienes local. Las respuestas de ubicación y horario se cambian por las que sí te preguntan: zonas de reparto, tiempos y formas de pago.
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
Un día de trabajo, y el grueso de ese día es llenar tus datos: horario, respuestas, precios y enlaces. Antes de dejarlo activo lo probamos escribiéndole desde un celular cualquiera, con las tres cosas que importan: que el menú responda, que la palabra clave responda, y que se calle cuando entras tú.
Siempre incluido
Lo mismo para todos, sin letra chica
No te entregamos un programa para que lo pelees. Lo dejamos funcionando con los datos, los precios y los horarios de tu negocio.
El sistema se instala a tu nombre: tu WhatsApp, tus cuentas, tu servidor, tu hoja. Si un día te vas, te llevas todo funcionando. Nadie te apaga nada.
Todo lo que hace el sistema se ve en una hoja que abres desde tu celular. Sin depender de nosotros para mirar.
Si tú o alguien de tu equipo responde un chat, el sistema se queda en silencio. Nunca habla encima de una persona.
Si algo se rompe durante el primer año, lo arreglamos sin cobrarte. En los de pago único, después de ese año el sistema sigue siendo tuyo igual.
Si no sabe un precio o una fecha, dice que lo va a confirmar y te avisa. Preferimos que se calle a que le mienta a tu cliente.
Empieza por uno
Los mensajes van a seguir llegando de madrugada. Lo único que se decide aquí es si alguien los contesta.
No hace falta contratarlos a todos. Cuéntanos qué se te está escapando y te decimos cuál te conviene primero — y si creemos que no te sirve ninguno, también te lo decimos.