Nivel 3 · Avanzado · con IA
Toma el pedido y revisa la captura.Y a las ocho te cuenta cómo fue el día.
Es el nivel para negocios que ya mueven volumen: pedidos entrando todo el día, varias personas atendiendo y una administración que no da abasto. Atiende, vende, agenda y cobra dentro del WhatsApp del negocio, y te contesta con tus números cuando se los pides desde tu propio celular.
+51 980 006 294 · te contestamos hoy
El problema
El lunes en que nadie sabe quién pagó y quién no
Un pedido no es un mensaje: es una conversación entera. Preguntan el precio, piden una foto, cambian la cantidad, quieren el total con el reparto, mandan la captura del Yape y al rato escriben para saber cuándo llega. Multiplica eso por todos los que escribieron hoy, y por los que se acordaron de escribir a medianoche. En algún punto del día alguien deja de anotar, y desde ahí el negocio se lleva de memoria.
Y lo que no se anota no se puede revisar. Quién quedó debiendo, qué producto se acabó sin que nadie lo dijera, a qué cliente nunca le contestaron, cuánto entró de verdad esta semana. Las respuestas existen, pero están repartidas en varios celulares y en la cabeza de quien estaba de turno ese día. Cuando por fin te sientas a juntarlas ya pasó el mes, y a esa altura los números solo sirven para enterarte, no para decidir.
- Pedidos anotados en un cuaderno, en el chat y en la cabeza de alguien
- Capturas de Yape que quedan sin revisar hasta la noche
- Prometiste algo que ya se había acabado y nadie lo había dicho
- Gente que debe desde hace semanas y a la que nadie volvió a escribir
- Para saber cómo va el mes tienes que preguntarle a dos personas
Cómo funciona
Lo que pasa, paso a paso
Vende, arma el pedido y calcula el total con el envío. Lee las capturas de Yape y confirma el pago. Cobra lo pendiente a los uno, tres y siete días. Controla el stock y te avisa lo que se acaba. Va por los que dejaron de comprar. Atiende a tu equipo con su propio acceso. Y cuando le escribes «¿cómo vamos este mes?», te responde con tus números reales.
Lee el catálogo de tu hoja antes de decir un precio o afirmar que hay stock, arma el pedido, saca el total con el reparto y repite el resumen para que el cliente confirme. Recién con ese sí lo registra. Las notas de voz también: las transcribe y responde sobre lo que se dijo.
El cliente manda la foto del Yape o del Plin y el sistema saca el monto, el nombre de quien pagó, la fecha y los últimos dígitos de la operación, y lo cruza con el pedido que tenía pendiente. Si un dato no se llega a leer, lo deja marcado en vez de darlo por bueno.
Revisa los pedidos cada hora. Al día siguiente escribe con los datos para pagar, insiste al tercer día, y al séptimo ofrece cancelar sin drama y liberar el stock. Sale solo entre las diez de la mañana y las siete de la tarde, nunca un domingo, y en cuanto el pago entra deja de escribir.
Si tu negocio agenda, mira tu calendario de Google, ofrece dos horarios que estén libres de verdad y reserva el bloque, de cuarenta y cinco minutos salvo que definas otro. Recuerda la cita un día antes y otra vez dos horas antes, y al que no llegó le escribe a las tres horas.
A las nueve de la mañana revisa el catálogo y te avisa de lo que llegó al mínimo que fijaste o bajó de ahí. Al que no te compra hace sesenta días vuelve a escribirle, sin pasar de quince de esos mensajes por tanda, y a los treinta días de una compra le sugiere la recompra.
Cada noche te llega el informe escrito con las conversaciones, los pedidos, lo vendido y lo cobrado, sin adornar: si estuvo flojo, lo dice. Los lunes compara con la semana anterior y lista lo más vendido. Y si le escribes preguntando cómo vamos, te contesta leyendo tus pedidos.
Concretamente
Qué hace, y qué no
La segunda lista importa tanto como la primera: si lo que necesitas es justo eso, te decimos qué sistema lo hace en vez de venderte éste.
Lo que hace
- Lee la captura de Yape o Plin y saca el monto, el nombre de quien pagó, la fecha y los últimos dígitos de la operación.
- Escucha las notas de voz, las transcribe y responde sobre lo que se dijo, sin pedirle al cliente que lo vuelva a escribir.
- Consulta tu catálogo antes de dar un precio o prometer que hay algo; si no está ahí, dice que lo confirma y te avisa a ti.
- Cobra los pedidos pendientes al día uno, al tres y al siete con otro tono cada vez, y a las diez de la mañana te dice cuántos siguen sin pagar y por cuánto.
- Le pone temperatura a cada conversación y te avisa al celular en el momento: pedido nuevo, pago recibido, alguien que escribe por primera vez.
- Anota el reclamo en su pestaña, le dice al cliente que tú le vas a escribir, te pasa el caso con el enlace al chat y se queda callado seis horas ahí.
- Le vuelve a escribir al que no te compra hace sesenta días, sugiere la recompra a los treinta, y pide la reseña de Google dos días después del pago.
- Te avisa a las nueve de la mañana de los productos que llegaron al mínimo que fijaste o bajaron de ahí.
- Si algo se rompe, te avisa él mismo antes de que te enteres por un cliente molesto.
Lo que no hace
- No entra a tu banco ni a tu Yape. Lee lo que dice la captura y la compara con el pedido pendiente; el dinero sigue entrando a tu cuenta de siempre.
- No emite boleta ni factura. Registra la venta y el pago, pero el comprobante ante SUNAT lo emite Facturación Electrónica.
- No contesta comentarios de Instagram ni de Facebook, y no habla en grupos de WhatsApp. Trabaja en el chat uno a uno; esa otra puerta la cubre Captación desde Redes.
- No repone tu stock ni da descuentos por su cuenta. Te avisa cuando algo llegó al mínimo, y al que pide rebaja o un plazo raro te lo pasa a ti.
- El panel no toca nada. Cuando le preguntas desde tu celular lee tus datos y te contesta, pero no cambia precios ni manda campañas por su cuenta.
Dónde queda todo
Una hoja que abres del celular
Todo queda en una hoja de Google a tu nombre, con seis pestañas: Contactos, Pedidos, Catálogo, Preguntas frecuentes, Reclamos e Historial. Tú mantienes el catálogo con precios y stock; la de pedidos se llena sola y la abres desde el celular.
Para quién es
En qué negocios encaja
Venden por chat todo el día: precio, stock, total con reparto y captura del Yape. Es exactamente la conversación que este sistema lleva de principio a fin.
El pedido entra mientras la cocina está a tope, y ahí es donde se pierden la dirección y el cobro. Acá quedan anotados con su total y su estado de pago.
Se vende al crédito y el cobro depende de que alguien se acuerde. El sistema vuelve por cada pedido pendiente al día uno, al tres y al siete.
Agendan, cobran adelantos y pierden horas con los que no llegan. Ofrece dos horarios libres, recuerda la cita y escribe al que no vino.
Cotizan sobre un catálogo que cambia, cobran por adelantado y suelen tener a varias personas atendiendo el mismo número del negocio.
Cuando atienden tres personas nadie tiene el cuadro completo. Acá cada uno pregunta desde su propio celular y recibe los mismos números.
La cuenta
Con tus números, no con los nuestros
Los dos primeros renglones son lo que este sistema reemplaza y lo que te devuelve. El tercero es un ejemplo: cambia esas cifras por las tuyas y la cuenta te sale sola.
Una persona en atención más otra en administración. En Perú eso pasa de S/ 2,700 al mes entre las dos, más beneficios.
La operación entera del día a día, y la respuesta a «¿cómo vamos?» sin abrir un Excel.
La mensualidad es cerca del 7% de lo que cuestan esas dos personas. Y la instalación se paga con un mes de lo que hoy pagas en planilla.
Antes de instalarlo
Qué hace falta de tu lado
Nada de esto lo peleas tú: lo dejamos puesto y funcionando. Está aquí para que sepas exactamente en qué te vas a meter.
Lo que necesitas tener
- El número de WhatsApp del negocio conectado a la vía oficial de Meta. El trámite lo dejamos hecho nosotros, tarda unos días y queda a tu nombre.
- Una cuenta de Google: la hoja donde se anota todo y el calendario de las citas se crean a tu nombre.
- Tu catálogo real, con precio, stock y tiempo de entrega de cada cosa. Ese es el trabajo de verdad de la instalación: un catálogo pobre da un asistente pobre.
- Tus datos de cobro y de reparto: a qué número se yapea y a nombre de quién, qué cuesta el envío y desde qué monto va gratis.
- Un servidor propio, unos nueve dólares al mes que pagas directo al proveedor y a tu nombre. Ese dinero no pasa por nosotros.
- No hace falta cambiar tu caja, comprar una computadora ni que tu equipo aprenda un panel nuevo: todo pasa por WhatsApp.
Cuánto tarda
3 a 5 días de instalación, que es lo que tarda este nivel. El grueso de ese tiempo es llenar tus datos contigo: horarios, respuestas, precios y enlaces.
También va en 3 packs
Sale más barato acompañado
Un pack no es un descuento y ya: son sistemas que se cubren las espaldas entre ellos. Cada uno dice por qué van juntos.
Pack Operación
El sistema que vende, cobra y te reporta, más el que cuida tu reputación. Sin la parte de facturación.
Pack Negocio Completo
Para el que ya factura en serio y quiere que la atención, la cobranza y los papeles caminen solos.
Pack Corporativo
Empresas que además le venden al Estado: constructoras, proveedores, servicios y transporte.
Suelen ir juntos
Los que se piden con éste
Gestión de Reseñas
Pregunta primero cómo le fue, y al que salió molesto te lo pasa a ti en vez de mandarlo a Google. Van juntos en el Pack Operación.
Facturación Electrónica
Operación Integral registra la venta; este emite la boleta o la factura y la manda en PDF. Con Gestión de Reseñas forman el Pack Negocio Completo.
Captación desde Redes
Cubre la puerta que este no toca: el comentario en Instagram o Facebook que termina en un chat de WhatsApp.
Las dudas de justo antes
Lo que nos preguntan
¿En qué se diferencia del Asistente con IA?
El Asistente conversa, agenda, califica al que escribe y te avisa. Este además arma el pedido con su total, lee la captura del pago, persigue lo que quedó pendiente al día uno, tres y siete, vigila el stock y te abre el panel para preguntarle por tus números desde tu celular. Por eso se instala en tres a cinco días, y no en los dos o tres del Asistente.
¿Puede decirle a un cliente mío un precio que no existe?
Antes de decir un precio o afirmar que hay algo disponible lee el catálogo de tu hoja. Si el producto no está ahí, no se lo inventa: dice que lo confirma y te pasa el aviso a ti. Por eso llenar bien el catálogo es la parte que más pesa en la instalación: de ahí sale todo lo que puede afirmar delante de un cliente tuyo. Y si le preguntan si es un robot, lo dice.
¿Y si contesto yo o alguien de mi equipo en medio del chat?
Conviene saberlo de antemano: con la vía oficial de Meta, lo que tú escribes desde tu propio celular no siempre le llega al sistema, así que no cuentes con que se dé cuenta solo. Sí se calla seis horas cuando es él el que te pasa el caso: un reclamo, alguien molesto, o algo que no está en tu hoja. Y para el resto queda la columna donde escribes hasta cuándo se queda callado en ese chat.
Dice «varios números». ¿Atiende dos líneas de WhatsApp?
No. Atiende el número del negocio. Lo de varios números es el acceso: tú y cada persona de tu equipo escriben desde su propio celular y el sistema los reconoce, así que cada uno puede preguntar cómo va el día sin pedirle la clave a nadie ni abrir una hoja.
¿Qué pasa si un mes dejo de pagar la mensualidad?
El sistema es tuyo desde el primer día y nadie te lo apaga: no hay permanencia ni penalidad. La cuota cubre dos cosas, el mantenimiento y el consumo de la inteligencia artificial, y son esas dos las que dejarían de estar cubiertas; antes de que llegue ese punto lo vemos contigo. Y durante los doce meses de garantía, si algo se rompe lo arreglamos sin cobrarte.
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
De tres a cinco días, y el grueso es llenar las seis pestañas contigo, sobre todo el catálogo y las preguntas frecuentes. Antes de dejarlo activo lo probamos desde un celular cualquiera con las tres cosas que importan: un pedido completo con su total, una captura de pago, y que el caso llegue a tu celular cuando alguien pide hablar con una persona.
Recién arranco y me escriben pocos. ¿Me sirve igual?
Con sinceridad: este es para cuando ya hay volumen de verdad, varias personas atendiendo o varios números en el negocio. Si hoy lo que te pasa es que no alcanzas a contestar de noche, o que te piden precio y no vuelves a saber del cliente, el catálogo empieza en sistemas mucho más chicos que hacen justo eso. Este entra cuando la operación ya no te cabe en la cabeza.
Siempre incluido
Lo mismo para todos, sin letra chica
No te entregamos un programa para que lo pelees. Lo dejamos funcionando con los datos, los precios y los horarios de tu negocio.
El sistema se instala a tu nombre: tu WhatsApp, tus cuentas, tu servidor, tu hoja. Si un día te vas, te llevas todo funcionando. Nadie te apaga nada.
Todo lo que hace el sistema se ve en una hoja que abres desde tu celular. Sin depender de nosotros para mirar.
Si tú o alguien de tu equipo responde un chat, el sistema se queda en silencio. Nunca habla encima de una persona.
Si algo se rompe durante el primer año, lo arreglamos sin cobrarte. En los de pago único, después de ese año el sistema sigue siendo tuyo igual.
Si no sabe un precio o una fecha, dice que lo va a confirmar y te avisa. Preferimos que se calle a que le mienta a tu cliente.
Empieza por uno
Los pedidos de hoy se van a anotar en algún lado. Lo que se decide acá es si en una hoja o en la memoria de alguien.
No hace falta contratarlos a todos. Cuéntanos qué se te está escapando y te decimos cuál te conviene primero — y si creemos que no te sirve ninguno, también te lo decimos.