Nivel 2 · Intermedio · con IA
Tu ficha de Google deja de ser una sorpresa.El que salió molesto te lo cuenta a ti.
Es para el negocio al que la gente busca en el mapa antes de entrar. Le escribe por WhatsApp a quien ya atendiste y le pide una nota del uno al cinco: con cuatro o cinco recibe tu enlace de reseñas, con tres o menos el enlace no aparece y el aviso te llega a ti, con su teléfono y con lo que contestó.
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El problema
La ficha que tú no abres y todos miran
Antes de entrar a un sitio nuevo, la gente busca el nombre y mira las estrellas. Lo hace en el celular, en la calle, con el otro local a media cuadra. Esa pantalla la ven personas que nunca te escribieron, y es la única parte de tu negocio que tú no miras nunca. La abres el día que alguien te avisa que hay algo escrito ahí.
Y lo que hay escrito no lo pusiste tú. Al que se fue contento no se le ocurre volver a Google a contarlo: se fue contento y ya. Al que salió molesto sí se le ocurre, y encima escribe con detalle. Así que ahí no se acumula lo que pasa en tu negocio, se acumula lo que pasa cuando alguien se enoja. Lo que cuesta de verdad es que un cliente nuevo decida por un mal día tuyo de hace meses, contado por una sola persona y sin nadie que le respondiera.
- Reseñas de hace meses sin una sola respuesta tuya
- Pides la reseña cuando te acuerdas, que es casi nunca
- Alguien se fue molesto sin decirte nada y lo escribió
- Alguien te dijo «te busqué en Google» y no sabes qué leyó
- Nadie sabe a quién ya se le pidió reseña y a quién no
Cómo funciona
Lo que pasa, paso a paso
Después de atender, le pregunta al cliente cómo le fue. Si le fue bien, lo lleva a dejar su reseña. Si le fue mal, no lo manda a Google: te avisa a ti para que lo llames y lo arregles. Y cuando llega una reseña nueva, te manda la respuesta ya escrita para que solo la apruebes.
Cada persona atendida entra en una fila de tu hoja: la fecha, su teléfono, su nombre y quién la atendió. Esa fila la pones tú al cerrar, o se llena sola si ya tienes el Asistente con IA o la Operación Integral trabajando en ese WhatsApp.
El sistema mira tu hoja una vez por hora. A quien atendiste hace más de tres horas, y menos de setenta y dos, le llega un solo mensaje por WhatsApp: del uno al cinco, qué tal le fue. Se contesta con un número y se acabó, sin formulario y sin abrir nada.
Con un cuatro o un cinco, el mensaje siguiente agradece y trae tu enlace directo a Google, para que lo escriba donde se ve. Con un tres, un dos o un uno el enlace no aparece: le agradece la sinceridad, le dice que el encargado le va a escribir y le pregunta qué pasó.
Su nota y lo que contó quedan escritos en tu hoja, y el aviso te llega al celular con su teléfono. Es la misma persona que iba a contarlo en Google, sólo que te llega a ti antes y con el problema todavía abierto.
Cuando el permiso de Google está puesto, cada tres horas revisa si entró una reseña nueva en tu ficha. En cuanto aparece una te la manda al WhatsApp, con sus estrellas y el nombre de quien la escribió. No tienes que entrar a mirar.
Con la reseña nueva llega un borrador de respuesta pública, corto, en español de acá, con el nombre de la persona y algo concreto de lo que dijo. Lo lees, lo cambias si quieres y lo publicas tú. El sistema no escribe nada en tu ficha por su cuenta.
Concretamente
Qué hace, y qué no
La segunda lista importa tanto como la primera: si lo que necesitas es justo eso, te decimos qué sistema lo hace en vez de venderte éste.
Lo que hace
- Revisa tu hoja cada hora y le pregunta sólo a quien atendiste hace más de tres horas y menos de setenta y dos.
- Deja marcado en la hoja a quién ya le preguntó, así nadie recibe el mismo mensaje dos veces aunque la fila siga ahí.
- Manda un solo mensaje y pide una sola cosa, un número del uno al cinco. No hay formulario, ni enlace que abrir, ni encuesta larga.
- Con un cuatro o un cinco agradece y manda el enlace directo a tu ficha de Google en el mismo chat.
- Con un tres, un dos o un uno no enseña el enlace de Google: avisa que el encargado va a escribir y pregunta qué pasó.
- Te avisa al celular de cada nota baja, con el teléfono de esa persona y lo que respondió cuando le preguntaste.
- Deja la nota y el comentario escritos en tu hoja, fila por fila y con el nombre de quien atendió.
- Con el permiso de Google puesto, revisa tu ficha cada tres horas y te manda la reseña nueva en cuanto aparece, con sus estrellas y su autor.
- Redacta la respuesta pública en español peruano, de cuatrocientos caracteres como mucho, con el nombre de la persona y algo concreto de lo que escribió.
Lo que no hace
- No publica nada en tu ficha de Google. Escribe la respuesta, te la manda y la publicas tú: lo que sale ahí lo aprueba siempre una persona.
- No esconde ni borra reseñas. Al que puntúa bajo no se le bloquea nada; cualquiera puede entrar a Google y escribir, con enlace o sin él.
- No te consigue reseñas de gente que no te compró. Sólo le escribe a quien está anotado en tu hoja como atendido, con su teléfono.
- No conversa con tu cliente ni te da la nota del negocio cada mes: pregunta una vez, recoge el número y se retira. La encuesta del cero al diez es Medición de Satisfacción.
- No vigila las reseñas nuevas mientras Google no te dé el permiso para leer tu ficha, y ese permiso lo aprueba Google caso por caso.
Dónde queda todo
Una hoja que abres del celular
Todo vive en una hoja de Google a tu nombre, en la pestaña de atenciones. Tú sólo agregas la fila del cliente que atendiste; la nota que puso, lo que te contestó y en qué quedó lo escribe el sistema.
Para quién es
En qué negocios encaja
Un paciente mira las estrellas antes que tu web, y el que sale molesto de una consulta escribe con nombre y detalle. Ahí conviene enterarse el mismo día.
La gente decide dónde almorzar mirando el mapa a las doce y media. Y de una mesa que salió contenta no queda nada escrito si nadie se lo pide al levantarse.
Quien reserva desde otro país no te conoce: lee lo que escribieron los anteriores. Pedirle la nota al huésped que acaba de irse es parte del check out.
Te buscan con el problema encima y comparan en el mapa al que esté cerca. Y del trabajo que salió mal te enteras tarde, cuando ya está escrito y contestado por nadie.
Es un servicio que se siente al toque y se cuenta igual de rápido. Preguntar el mismo día agarra a la clienta cuando todavía se está mirando el resultado.
El que busca dónde entrenar compara dos o tres mapas en la misma tarde. De tus alumnos de años no hay nada escrito porque nunca se les preguntó.
La cuenta
Con tus números, no con los nuestros
Los dos primeros renglones son lo que este sistema reemplaza y lo que te devuelve. El tercero es un ejemplo: cambia esas cifras por las tuyas y la cuenta te sale sola.
Al que debería pedir reseñas y responderlas, y nunca lo hace.
El control de lo que aparece cuando alguien te busca en Google.
Para un negocio local, Google Maps es de donde vienen los clientes nuevos. Compara tus estrellas con las del local de al lado y ahí está la cuenta.
Antes de instalarlo
Qué hace falta de tu lado
Nada de esto lo peleas tú: lo dejamos puesto y funcionando. Está aquí para que sepas exactamente en qué te vas a meter.
Lo que necesitas tener
- Un número de WhatsApp del negocio conectado a la vía oficial de Meta. Si ya tienes otro sistema nuestro andando, es el mismo número y no se toca.
- Tu ficha de Google creada, con su enlace para dejar reseña. Si todavía no la tienes, ese es el primer paso y lo vemos contigo en la instalación.
- Una cuenta de Google y nada más: no hay programa que instalar ni panel nuevo que aprender. La hoja se crea a tu nombre y la abres del celular.
- La costumbre de anotar a quien atiendes, una fila por persona. Si ya tienes el Asistente con IA o la Operación Integral, esa fila se llena sola.
- Un servidor propio, unos nueve dólares al mes que pagas directo al proveedor y a tu nombre. Ese dinero no pasa por nosotros.
- Para que además vigile las reseñas nuevas hace falta el permiso de Google sobre tu ficha. Hasta tenerlo, la pregunta y el filtro trabajan igual.
Cuánto tarda
2 a 3 días de instalación, que es lo que tarda este nivel. El grueso de ese tiempo es llenar tus datos contigo: horarios, respuestas, precios y enlaces.
¿Y por qué estos sí llevan mensualidad? Porque la inteligencia artificial consume cada vez que responde, y porque tienen más piezas conectadas que cambian solas — Google, Meta, tu calendario. La mensualidad paga que alguien esté pendiente de eso, no una licencia.
Te lo decimos completo desde el principio: no hay costos ocultos ni permanencia. Si un mes decides parar, paras.
También va en 6 packs
Sale más barato acompañado
Un pack no es un descuento y ya: son sistemas que se cubren las espaldas entre ellos. Cada uno dice por qué van juntos.
Pack IA Esencial
La forma más barata de tener un asistente que conversa de verdad, y de paso cuidar tu reputación.
Pack Clínicas y Consultorios
Clínicas, dentistas, veterinarias, ópticas. Todo lo que se agenda y se controla cada cierto tiempo.
Pack Turismo y Hospedaje
Hoteles, hostales, agencias de viaje y operadores. Los que viven de la reserva y de la estrella en Google.
Pack Operación
El sistema que vende, cobra y te reporta, más el que cuida tu reputación. Sin la parte de facturación.
Pack Negocio Completo
Para el que ya factura en serio y quiere que la atención, la cobranza y los papeles caminen solos.
Pack Corporativo
Empresas que además le venden al Estado: constructoras, proveedores, servicios y transporte.
Suelen ir juntos
Los que se piden con éste
Asistente con IA
Es el que deja anotada sola cada atención que cierra, así tú no llenas la hoja. Los dos juntos son el Pack IA Esencial.
Gestión de Reservas
En hospedaje y restaurantes él se ocupa de la llegada y esto de la salida. Con el Asistente con IA forman el Pack Turismo y Hospedaje.
Operación Integral
Si ya lo tienes, cada atención entra sola en la hoja y esto se monta encima sin trabajo extra. Los dos juntos son el Pack Operación.
Las dudas de justo antes
Lo que nos preguntan
¿Esto no es maquillar las reseñas?
A nadie se le pide que mienta y a nadie se le cierra la puerta: cualquiera puede entrar a Google cuando quiera y escribir lo que le parezca, con enlace o sin él. Lo único que cambia es que a tu cliente se le pregunta primero, en privado, cómo le fue. Al que salió bien se le facilita el camino; al que salió mal se le ofrece arreglarlo, que es mejor trato que enterarse por la ficha tres semanas después.
¿Y si el cliente me pone dos estrellas y aun así escribe en Google?
Puede hacerlo, y a veces pasa. La diferencia es que tú ya lo sabías: su nota y lo que te contó quedaron en tu hoja el mismo día, con su teléfono al lado para llamarlo. Cuando la reseña aparece no te agarra de sorpresa, y la respuesta pública la escribes sabiendo qué pasó de verdad y qué le dijiste.
¿La respuesta a la reseña la publica el sistema solo?
No, y es a propósito: ninguna palabra llega a tu ficha sin que tú la hayas leído antes. El borrador te llega al WhatsApp corto, en español de acá, con el nombre de la persona y algo concreto de lo que escribió. Si te cuadra lo publicas; si no, lo cambias o pones el tuyo. Una respuesta pública se queda ahí leyéndose durante años, así que la última tecla la aprietas tú.
¿Y si mi cliente no contesta la pregunta?
No insiste. Manda un mensaje, deja marcado en la hoja que ya preguntó y ahí queda: no hay segundo recordatorio ni tercero. Pasadas las setenta y dos horas de la atención deja de intentarlo, porque preguntarle a alguien por algo de la semana pasada ya no te dice nada y encima molesta.
¿Tengo que anotar a cada cliente a mano?
Si atiendes en mostrador, sí: una fila con la fecha, su teléfono, su nombre y quién lo atendió. Lo hace el mismo que cobró y toma segundos. Si ya tienes el Asistente con IA o la Operación Integral en ese WhatsApp, la fila se llena sola al cerrar la atención y tú no anotas nada.
¿Por qué este lleva mensualidad y otros sistemas no?
Porque cada respuesta a una reseña la escribe una inteligencia artificial y eso se paga por uso. La cuota cubre ese consumo y que alguien esté pendiente de las conexiones con Google y con WhatsApp, que cambian cuando quieren. El sistema queda tuyo desde el primer día, los doce primeros meses cualquier arreglo va sin cobro, y no hay permanencia: si un mes decides parar, nadie te apaga nada.
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
Dos a tres días, y la mayor parte es trámite: conectar tu WhatsApp, crear la hoja y dejar puesto tu enlace de reseñas. Antes de activarlo probamos el camino entero desde un celular cualquiera: que llegue la pregunta, que un cinco lleve al enlace de Google y que un dos te avise a ti.
Siempre incluido
Lo mismo para todos, sin letra chica
No te entregamos un programa para que lo pelees. Lo dejamos funcionando con los datos, los precios y los horarios de tu negocio.
El sistema se instala a tu nombre: tu WhatsApp, tus cuentas, tu servidor, tu hoja. Si un día te vas, te llevas todo funcionando. Nadie te apaga nada.
Todo lo que hace el sistema se ve en una hoja que abres desde tu celular. Sin depender de nosotros para mirar.
Si tú o alguien de tu equipo responde un chat, el sistema se queda en silencio. Nunca habla encima de una persona.
Si algo se rompe durante el primer año, lo arreglamos sin cobrarte. En los de pago único, después de ese año el sistema sigue siendo tuyo igual.
Si no sabe un precio o una fecha, dice que lo va a confirmar y te avisa. Preferimos que se calle a que le mienta a tu cliente.
Empieza por uno
En tu ficha de Google se escribe con o sin ti. Lo único que se decide acá es si te enteras antes o después.
No hace falta contratarlos a todos. Cuéntanos qué se te está escapando y te decimos cuál te conviene primero — y si creemos que no te sirve ninguno, también te lo decimos.