Nivel 1 · Básico · sin IA
Quien deja sus datos en tu anuncioya tiene tu mensaje sin esperarte.
Es para el negocio que ya paga anuncios en Facebook o Instagram, y sirve igual para el formulario de su propia página web. Trabaja con reglas fijas: manda el texto que tú escribiste, con el nombre y el interés que la persona dejó en el formulario, y te deja ese chat abierto para que entres tú.
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El problema
La lista de interesados que abres el lunes
El anuncio corre solo. Alguien lo ve a las once de la noche, toca el botón, llena sus datos y en ese momento está más decidido que nunca: acaba de levantar la mano. Pero la levantó delante de una pantalla, y del otro lado no hay nadie hasta mañana. Cuando abres la lista al día siguiente ya no estás hablando con la persona que llenó el formulario: estás hablando con alguien que se acuerda a medias de por qué lo llenó.
Y mientras la lista espera, la persona no. Busca por su cuenta, escribe a dos o tres negocios parecidos al tuyo, y alguno le contesta. Lo que se pierde ahí no es un mensaje: es publicidad que ya está pagada. El gasto del anuncio es el mismo con esa persona esperando tu llamada que con esa persona comprando en otro lado, y eso es lo que de verdad cuesta abrir la lista el lunes.
- Interesados del fin de semana que recién llamas el lunes por la tarde
- Llamas y te contesta un «¿quién habla?»
- Datos que se quedaron en el panel de anuncios y nadie bajó al WhatsApp
- No sabes si a ese interesado lo llamó alguien del equipo o nadie
- Pagas la campaña completa y terminas cerrando con el que insistió por su cuenta
Cómo funciona
Lo que pasa, paso a paso
Entra un interesado por tu anuncio y le llega su mensaje al toque, con su nombre. A ti te avisa con el enlace directo al chat, y si en quince minutos nadie lo atendió, te vuelve a insistir. Después hace el seguimiento por su cuenta.
En el momento en que alguien toca el botón de tu anuncio en Facebook o Instagram y deja sus datos, el sistema los recoge de Meta: su nombre, su teléfono, su correo y lo que contestó en el formulario. No espera a que nadie entre a descargar una lista.
Al toque le sale un WhatsApp que empieza por su nombre, menciona lo que vino a preguntar y termina con una pregunta abierta para que conteste ahí mismo. Es el mensaje que tú escribiste, palabra por palabra, igual para todos.
A tu celular llega el aviso con la ficha de esa persona y un enlace que abre esa conversación directamente. No tienes que buscar el número ni copiarlo: tocas el enlace y ya estás escribiendo, con el saludo hecho y con lo que ella marcó en el formulario delante.
El sistema se revisa a sí mismo cada quince minutos. Si nadie del negocio bajó a atender a ese interesado, te vuelve a avisar. Deja de insistirte en cuanto alguien escribe cualquier cosa en la columna «Atendido por humano» de la hoja.
Después salen tres recordatorios por reloj: a las dos horas, a las veinticuatro y a las setenta y dos. Son tres textos distintos que van bajando el tono, y el tercero dice que es el último y se despide. No lee lo que el interesado contestó: quien decide seguir en ese chat eres tú.
Cada interesado entra en tu hoja con la fecha, su nombre, su teléfono, su correo, lo que pidió y si vino de un anuncio o del formulario de tu web. Ahí mismo marcas en qué quedó: contactado, ganado, frío, no interesado o cerrado.
Concretamente
Qué hace, y qué no
La segunda lista importa tanto como la primera: si lo que necesitas es justo eso, te decimos qué sistema lo hace en vez de venderte éste.
Lo que hace
- Recoge el nombre, el teléfono, el correo y la respuesta del formulario directo de Meta, sin que nadie descargue nada.
- Manda el primer WhatsApp en menos de un minuto desde que la persona dejó sus datos, a la hora que sea.
- Usa en el mensaje el nombre de la persona y el interés que ella misma marcó en el formulario del anuncio.
- Te avisa al celular con su ficha y con el enlace que abre esa conversación de WhatsApp de un toque.
- Se revisa cada quince minutos y te vuelve a avisar de los interesados que todavía no atendió nadie.
- Deja de insistirte en cuanto alguien escribe en la columna «Atendido por humano», pero sigue con el seguimiento al interesado.
- Hace tres seguimientos y sólo tres: a las dos horas, a las veinticuatro y a las setenta y dos, cada uno con otro texto.
- Anota cuántos recordatorios le salieron ya a cada interesado, así ves en la hoja en qué punto va cada uno.
- Atiende también el formulario de tu página web, por su propia puerta, y anota en la hoja de dónde vino cada uno.
Lo que no hace
- No conversa. Manda el mensaje y los recordatorios; lo que el interesado responda lo lees tú en tu WhatsApp y desde ahí sigue una persona.
- No sabe solo que ya lo atendiste. Se lo dices tú escribiendo cualquier cosa en la columna «Atendido por humano», y ahí deja de insistirte.
- No contesta preguntas ni pasa precios: no usa inteligencia artificial y no improvisa. Para atender a quien escribe él primero está Recepción 24/7.
- No manda correos. Guarda el correo que la persona dejó en el formulario, pero el contacto sale siempre por WhatsApp.
- No recoge interesados de anuncios de otras plataformas. Trabaja con los formularios de Facebook e Instagram y con el de tu propia web.
Dónde queda todo
Una hoja que abres del celular
Todo cae en una hoja de Google a tu nombre, que abres desde el celular. Tú tocas dos columnas: escribes cualquier cosa en «Atendido por humano» cuando agarras a alguien, y pones en «Estado» en qué quedó.
Para quién es
En qué negocios encaja
El que llena un formulario de departamentos está mirando varios proyectos esa misma tarde, y tu vendedor se entera cuando abre el panel al otro día.
Una campaña de un tratamiento trae formularios a cualquier hora, y en recepción nadie puede estar bajándolos a mano entre paciente y paciente.
En temporada de matrícula los interesados entran en tandas, y el que pregunta por un curso pregunta el mismo día en tres sitios más.
El paquete se pide de noche, planeando, desde la cama. Para cuando la agencia abre, esa persona ya tiene dos presupuestos en el chat.
El vendedor está con un cliente delante cuando entra el siguiente formulario, y el que pide una cotización de vehículo no espera sentado.
La cuenta
Con tus números, no con los nuestros
Los dos primeros renglones son lo que este sistema reemplaza y lo que te devuelve. El tercero es un ejemplo: cambia esas cifras por las tuyas y la cuenta te sale sola.
No reemplaza a nadie: hace lo que hoy no alcanza a hacer nadie.
El lead llega tibio en vez de frío, que es donde se decide la venta.
Si inviertes S/ 500 al mes en anuncios y la mitad de esos leads se enfría antes de que los llames, S/ 250 al mes de tu publicidad no está rindiendo.
Antes de instalarlo
Qué hace falta de tu lado
Nada de esto lo peleas tú: lo dejamos puesto y funcionando. Está aquí para que sepas exactamente en qué te vas a meter.
Lo que necesitas tener
- Anuncios corriendo en Facebook o Instagram con formulario dentro. Si tu anuncio manda directo al chat y no pide datos, este no tiene de dónde agarrar.
- Que nos des acceso a la página de Facebook del anuncio, para que el formulario nos entregue los datos. El permiso queda a tu nombre y lo quitas cuando quieras.
- Un número de WhatsApp del negocio conectado a la vía oficial de Meta. Lo dejamos configurado nosotros y queda a tu nombre.
- Una cuenta de Google: la hoja donde se anota todo se crea a tu nombre y la abres del celular.
- Tus textos: el primer mensaje y los tres recordatorios. Los escribimos contigo el día de la instalación, con tus palabras.
- Un servidor propio, unos nueve dólares al mes que pagas directo al proveedor y a tu nombre. No hace falta comprar una computadora ni aprender un panel nuevo.
Cuánto tarda
1 día de instalación, que es lo que tarda este nivel. El grueso de ese tiempo es llenar tus datos contigo: horarios, respuestas, precios y enlaces.
¿Por qué este nivel no tiene mensualidad? Porque no la necesita. Estos sistemas siguen reglas fijas y funcionan solos. Los instalamos, quedan andando, y no hay nada que estar ajustando mes a mes.
Incluye 12 meses de garantía. Si algo se rompe en ese año, lo arreglamos sin cobrarte. Pasado el año puedes dejarlo corriendo tal cual, o tomar soporte opcional por $ 9 al mes (S/ 29).
Lo único que sigue corriendo es el servidor: unos $ 9 al mes (S/ 30) que pagas directo al proveedor, a tu nombre. Ese dinero no pasa por nosotros.
También va en un pack
Sale más barato acompañado
Un pack no es un descuento y ya: son sistemas que se cubren las espaldas entre ellos. Cada uno dice por qué van juntos.
Suelen ir juntos
Los que se piden con éste
Recepción 24/7
Este atiende al que llega por tu anuncio; Recepción atiende al que te escribe por su cuenta, a la hora que sea. Los dos anotan en la misma hoja.
Captación desde Redes
La otra puerta de tus redes: el que comenta en el post en vez de llenar el formulario recibe un privado y pasa a tu chat.
Seguimiento de Cotizaciones
Cuando a ese interesado ya le pasaste un precio y no volvió, el hilo lo toma este y sigue por él.
Las dudas de justo antes
Lo que nos preguntan
¿Y si contesto yo primero? ¿Va a escribirle encima?
A ti deja de insistirte en cuanto alguien del negocio escribe cualquier cosa en la columna «Atendido por humano» de la hoja. Al interesado, en cambio, los tres recordatorios le salen por reloj, responda o no: el sistema no lee esa conversación. Son tres y se acaban ahí. Como los textos los escribes tú, lo normal es dejarlos redactados para que no suenen raro si ya hablaron.
¿Cuántos mensajes le manda? No quiero parecer desesperado.
Cuatro en total y ninguno más: el primero en cuanto deja sus datos, y tres recordatorios a las dos horas, a las veinticuatro y a las setenta y dos. Están escritos para ir bajando el tono, y el último dice que es el último y se despide. Después de ése el sistema no vuelve a escribirle.
¿Puedo cambiar los tiempos? Quince minutos me parece poco.
Sí. Los quince minutos del aviso y las dos, veinticuatro y setenta y dos horas del seguimiento son un ajuste de la configuración, no programación. Nos dices qué números quieres y quedan puestos. Lo mismo con los textos de los cuatro mensajes, que se cambian el día que quieras.
Mis anuncios mandan la gente directo a WhatsApp. ¿Me sirve igual?
Así como está, no. Este sistema arranca cuando alguien llena el formulario del anuncio, y ese anuncio no pide datos. Tienes dos caminos: cambiar la campaña a formulario, o quedarte con la que manda al chat y poner Recepción 24/7, que contesta a quien escribe, a la hora que escriba.
¿Y los que llegan por el formulario de mi página web?
También entran. El sistema tiene una segunda puerta para el formulario de tu web, y en la hoja queda anotado en la columna Origen si el interesado vino de un anuncio o de la página. Por las dos puertas el mensaje sale igual de rápido y el aviso te llega igual.
¿Se le puede escapar un dato inventado a un interesado mío?
No. No usa inteligencia artificial: manda el texto que tú escribiste, igual para todos, con el nombre y el interés que la persona misma dejó en el formulario. No contesta preguntas, no pasa precios y no negocia. Todo lo que hay que decidir lo decides tú en el chat que te deja abierto.
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
Un día de trabajo. Lo nuestro es conectar el número, la página del anuncio y la hoja; lo tuyo es decidir qué dicen los cuatro mensajes. Antes de dejarlo activo lo probamos llenando tu propio formulario desde un celular cualquiera, para ver las tres cosas que importan: que el mensaje llegue, que a ti te llegue el aviso con el enlace, y que el aviso se repita si nadie atiende.
Siempre incluido
Lo mismo para todos, sin letra chica
No te entregamos un programa para que lo pelees. Lo dejamos funcionando con los datos, los precios y los horarios de tu negocio.
El sistema se instala a tu nombre: tu WhatsApp, tus cuentas, tu servidor, tu hoja. Si un día te vas, te llevas todo funcionando. Nadie te apaga nada.
Todo lo que hace el sistema se ve en una hoja que abres desde tu celular. Sin depender de nosotros para mirar.
Si tú o alguien de tu equipo responde un chat, el sistema se queda en silencio. Nunca habla encima de una persona.
Si algo se rompe durante el primer año, lo arreglamos sin cobrarte. En los de pago único, después de ese año el sistema sigue siendo tuyo igual.
Si no sabe un precio o una fecha, dice que lo va a confirmar y te avisa. Preferimos que se calle a que le mienta a tu cliente.
Empieza por uno
La publicidad ya está pagada cuando esa persona deja sus datos. Lo que se decide aquí es cuánto espera.
No hace falta contratarlos a todos. Cuéntanos qué se te está escapando y te decimos cuál te conviene primero — y si creemos que no te sirve ninguno, también te lo decimos.