Nivel 1 · Básico · sin IA
El cumpleaños de tu cliente no se te pasa.Y el saludo sale con un código suyo.
Para negocios con clientes que vuelven: cada día repasa tu lista, le escribe a quien cumple hoy con el beneficio que le pusiste y un código que se arma con los últimos cuatro dígitos de su teléfono, y te pasa la lista del día con el enlace de cada chat. No usa inteligencia artificial: compara una fecha y sigue una regla.
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El problema
La fecha que estaba anotada y nadie miró
Los datos ya los tienes. El teléfono está en la hoja, el nombre está bien escrito, y en algún momento alguien preguntó la fecha y la anotó. Lo que no existe es el minuto de un lunes cualquiera en que alguien se siente a mirar quién cumple años esta semana. Sin ese minuto la lista es un archivo que solo se abre cuando hay que buscar un número.
Y lo que se pierde no es el saludo, es la excusa. Un negocio no tiene muchos motivos para escribirle a un cliente que no pidió nada: casi todo lo que le mandes suena a que quieres venderle otra vez. El cumpleaños es el día del año en que apareces y la persona no se pone a la defensiva. Ese día pasa igual si te acuerdas o si no, y cuando pasó no vuelve hasta dentro de un año.
- Tienes las fechas anotadas y nunca las miraste
- Te enteras del cumpleaños por un estado de WhatsApp
- Lo del cupón de cumpleaños lo hablaste en enero y quedó ahí
- Al cliente de siempre nunca le escribes, y al nuevo sí
- Escribirle a un cliente te incomoda porque siempre es para venderle
Cómo funciona
Lo que pasa, paso a paso
Saluda el día exacto y le deja un beneficio con un código propio. Nunca saluda dos veces al mismo, y a ti te pasa la lista por si quieres llamar tú — que es lo que de verdad se recuerda.
Se despierta una vez por hora, mira el reloj y vuelve a dormirse. Solo a la hora que tú fijaste, de fábrica las diez de la mañana, hace el trabajo del día. Nunca manda nada de madrugada ni a las once de la noche.
Recorre tu lista y compara solo el día y el mes con la fecha de hoy. El año de nacimiento puede estar anotado, pero la edad no le importa y nunca aparece en el mensaje. A quien no tiene fecha lo salta, y a quien está marcado de baja no lo toca.
El cupón no es uno general para todos: se arma con la palabra CUMPLE y los últimos cuatro dígitos del teléfono de esa persona. Así el código cambia en cada mensaje y en el mostrador lo confirmas contra su número. Lleva también la fecha hasta la que vale, quince días de fábrica.
Sale por tu WhatsApp con el nombre de pila de la persona, el nombre de tu negocio y el beneficio que le corresponde. Si a ese cliente le pusiste uno propio en su casilla va el suyo; si la dejaste vacía va el texto general que quedó puesto en la instalación.
Si alguien cumple hoy, a tu celular llega un mensaje con los nombres del día y el enlace para abrir el chat de cada uno. El saludo ya salió; lo que queda en tus manos es decidir a quién además llamas. Esa parte no se automatiza.
En la fila de ese cliente queda el día en que lo saludó y el código que le tocó. Esa fecha es el candado: mientras diga este año, ningún envío vuelve a pasar por ahí, aunque el sistema se corra otra vez. El teléfono es la llave de la hoja, así que cada cliente va en una sola fila.
Concretamente
Qué hace, y qué no
La segunda lista importa tanto como la primera: si lo que necesitas es justo eso, te decimos qué sistema lo hace en vez de venderte éste.
Lo que hace
- Sale una sola vez al día, a la hora que tú fijaste: de fábrica, las diez de la mañana. Nunca de madrugada ni de noche.
- Compara solo el día y el mes de la fecha anotada, así que la edad no aparece ni en el mensaje ni en el aviso que te llega a ti.
- Le arma a cada persona un código distinto con los últimos cuatro dígitos de su teléfono, y le dice hasta qué fecha le vale.
- Usa el nombre de pila: si en la hoja dice María Elena Rojas, el mensaje dice María.
- Manda el beneficio que le pusiste a ese cliente en su casilla, y si la dejaste vacía manda el texto general que quedó puesto en la instalación.
- No le escribe a quien no tiene fecha anotada, ni a quien está marcado de baja en la columna Estado.
- A ti te llega un solo mensaje con los cumpleaños de hoy y el enlace para abrir el chat de cada uno. Si hoy no cumple nadie, no te llega nada.
- Manda un mensaje por cliente y por año: ni recordatorio al día siguiente, ni segundo aviso, ni insistencia.
- Deja anotados en la fila el día del saludo y el código que le dio, y es eso lo que le impide volver a saludarlo este año.
Lo que no hace
- No controla el canje. Deja el código anotado en la hoja, pero aplicar el descuento y mirar que sea el suyo le toca a quien atiende.
- No consigue las fechas por ti. Si en tu lista no está el día y el mes de cada cliente, no tiene a quién saludar.
- No escribe algo distinto para cada uno. Es la misma plantilla con su nombre, su beneficio y su código; lo personal va en la llamada que haces tú.
- No manda tarjetas, fotos ni audios. Es un mensaje escrito por WhatsApp, el que tú apruebes en la instalación.
- No va detrás del cliente que dejó de venir. Este escribe un día al año; al que hace meses no aparece lo busca Reactivación de Dormidos.
Dónde queda todo
Una hoja que abres del celular
Trabaja sobre la misma hoja de Contactos que llenan los otros sistemas, a tu nombre, y le agrega cuatro columnas. Las dos que llenas tú son la fecha y el beneficio; el último saludo y el cupón se escriben solos.
Para quién es
En qué negocios encaja
Aquí el regalo se canjea en el local y en el momento: un postre, una entrada, la copa. El código lo confirma quien atiende contra el número desde el que te escribe.
La fecha de nacimiento está en la ficha de inscripción de cada socio desde el primer día. Es el dato que ya pediste y nunca volviste a mirar.
El beneficio que regalas es un servicio con hora, así que el saludo acaba en una llamada para cuadrar el día. La agenda la sigues manejando tú, el sistema no la toca.
Tu cliente aparece cuando se le rompe algo o cuando le toca cambiar medida, y en el medio no hay un motivo decente para escribirle. El cumpleaños es ese motivo.
En la ficha ya tienes fechas de sobra. Y si a quien quieres saludar es a la mascota, esa es la fecha que anotas en la casilla.
La cuenta
Con tus números, no con los nuestros
Los dos primeros renglones son lo que este sistema reemplaza y lo que te devuelve. El tercero es un ejemplo: cambia esas cifras por las tuyas y la cuenta te sale sola.
La campaña de fidelización que siempre se queda en idea.
Una excusa para reaparecer sin parecer vendedor.
Si vuelven 3 clientes dormidos al mes con un ticket de S/ 120, son S/ 360. El primer mes ya se pagó.
Antes de instalarlo
Qué hace falta de tu lado
Nada de esto lo peleas tú: lo dejamos puesto y funcionando. Está aquí para que sepas exactamente en qué te vas a meter.
Lo que necesitas tener
- El WhatsApp del negocio conectado a la vía oficial de Meta. Lo dejamos configurado nosotros y queda a tu nombre.
- Una cuenta de Google. La hoja de Contactos donde se anota todo se crea a tu nombre y la abres desde el celular.
- El día y el mes de cumpleaños de tus clientes, con su teléfono. El año no hace falta. Ese es el trabajo real de la instalación.
- Decidir qué regalas: un beneficio general para todos, o uno distinto por cliente. El texto del saludo lo escribimos contigo.
- Un servidor propio, unos nueve dólares al mes que pagas directo al proveedor y a tu nombre. Ese dinero no pasa por nosotros.
- No hace falta un programa nuevo, ni un sistema de puntos, ni que tus clientes se registren en nada.
Cuánto tarda
1 día de instalación, que es lo que tarda este nivel. El grueso de ese tiempo es llenar tus datos contigo: horarios, respuestas, precios y enlaces.
¿Por qué este nivel no tiene mensualidad? Porque no la necesita. Estos sistemas siguen reglas fijas y funcionan solos. Los instalamos, quedan andando, y no hay nada que estar ajustando mes a mes.
Incluye 12 meses de garantía. Si algo se rompe en ese año, lo arreglamos sin cobrarte. Pasado el año puedes dejarlo corriendo tal cual, o tomar soporte opcional por $ 9 al mes (S/ 29).
Lo único que sigue corriendo es el servidor: unos $ 9 al mes (S/ 30) que pagas directo al proveedor, a tu nombre. Ese dinero no pasa por nosotros.
También va en 3 packs
Sale más barato acompañado
Un pack no es un descuento y ya: son sistemas que se cubren las espaldas entre ellos. Cada uno dice por qué van juntos.
Pack Restaurante
Restaurantes, cafeterías, peluquerías, spas. Los que viven de que la gente venga y vuelva.
Pack Membresías
Gimnasios, institutos, coworkings, internet, seguros. Todo negocio que cobra todos los meses.
Pack Negocio Local
Los 8 sistemas que sirven a cualquier negocio que atiende gente: tienda, taller, estudio, servicio a domicilio.
Suelen ir juntos
Los que se piden con éste
Recepción 24/7
Es el que llena esa lista solo: anota el nombre y el teléfono de cada quien te escribe, en la misma hoja. A ti te queda preguntar la fecha.
Reactivación de Dormidos
Trabaja la misma lista con la otra excusa. Cumpleaños escribe un día al año; este va por el que hace meses no aparece.
Medición de Satisfacción
Pregunta cómo le fue después de atenderlo. Con los dos puestos le escribes cuando se va contento y el día que cumple años.
Las dudas de justo antes
Lo que nos preguntan
¿Y si no tengo las fechas de cumpleaños de mis clientes?
Entonces el primer trabajo es juntarlas, y eso no lo hace el sistema. Lo que funciona es preguntar la fecha cuando atiendes o cuando cobras, y anotarla ahí mismo en la hoja. No necesitas la lista completa para arrancar: se pone con los que ya tienes y cada mes entran más. Con el día y el mes basta, el año no hace falta.
¿Puede saludar dos veces a la misma persona?
No. Cuando manda el saludo escribe la fecha en la fila de ese cliente, y antes de escribirle mira si ya hay un saludo de este año: si lo hay, se lo salta. Vale igual si el sistema se vuelve a correr el mismo día. Lo que sí conviene revisar en la instalación es que un mismo teléfono no esté en dos filas, porque la hoja trata cada fila como un cliente.
¿Puedo cambiar la hora, el mensaje y el regalo después?
Sí, y es lo normal. De fábrica sale a las diez de la mañana, con un beneficio general y un código que vale quince días. La hora, el texto del saludo, el beneficio y los días que dura el cupón son textos, no programación: nos avisas y queda cambiado. Y si te conviene avisar unos días antes en vez del día exacto, la fecha que mira también se mueve.
¿Cómo sé que el cupón es de ese cliente y no de un amigo suyo?
Porque el código se arma con los últimos cuatro dígitos de su teléfono. En el mostrador le pides el número con el que te escribe y tiene que cuadrar con el código. Además la hoja guarda qué código le tocó a cada uno, así que siempre lo puedes mirar. Lo que no hay es un candado automático: quien cobra tiene que fijarse.
¿No termina molestando recibir un mensaje del negocio?
Es un mensaje al año, el día de su cumpleaños, por el mismo WhatsApp donde ya te escribió. Lo que cansa es el negocio que manda promociones todos los meses, y este no manda ninguna. Y si alguien prefiere igual que no le escribas, escribes Baja en su casilla de Estado y el sistema no lo vuelve a tocar, ni este año ni los siguientes.
Mis clientes compran una sola vez. ¿Me sirve igual?
Probablemente no, y es mejor decírtelo antes de que lo pagues. Este sistema vive de que la gente vuelva: si tu cliente compra una vez y no tiene por qué regresar, el saludo no tiene a dónde llevarlo. En ese caso lo que te falta es atender rápido a quien te escribe hoy, y para eso el del catálogo es Recepción 24/7.
¿Qué pasa cuando se acaba el año de garantía?
Nada. El sistema es tuyo y sigue corriendo igual, sin cuota y sin permiso de nadie. Durante los primeros doce meses, si algo se rompe lo arreglamos sin cobrarte. Pasado el año lo puedes dejar tal cual o tomar soporte opcional, que se cotiza aparte. Lo único que sigue corriendo siempre es el servidor, a tu nombre.
Siempre incluido
Lo mismo para todos, sin letra chica
No te entregamos un programa para que lo pelees. Lo dejamos funcionando con los datos, los precios y los horarios de tu negocio.
El sistema se instala a tu nombre: tu WhatsApp, tus cuentas, tu servidor, tu hoja. Si un día te vas, te llevas todo funcionando. Nadie te apaga nada.
Todo lo que hace el sistema se ve en una hoja que abres desde tu celular. Sin depender de nosotros para mirar.
Si tú o alguien de tu equipo responde un chat, el sistema se queda en silencio. Nunca habla encima de una persona.
Si algo se rompe durante el primer año, lo arreglamos sin cobrarte. En los de pago único, después de ese año el sistema sigue siendo tuyo igual.
Si no sabe un precio o una fecha, dice que lo va a confirmar y te avisa. Preferimos que se calle a que le mienta a tu cliente.
Empieza por uno
La fecha ya está en tu hoja. Lo que falta no es el dato, es que alguien lo mire el día que toca.
No hace falta contratarlos a todos. Cuéntanos qué se te está escapando y te decimos cuál te conviene primero — y si creemos que no te sirve ninguno, también te lo decimos.