Nivel 1 · Básico · sin IA
Cada mañana busca a los que ya no vuelveny les escribe por ti.
Para el negocio que tiene la lista anotada y ninguna hora libre para llamarlos: cada mañana él solo cuenta quién pasó los noventa días sin comprar y arma la tanda del día, del que más gastó hacia abajo. No usa inteligencia artificial y no manda todo de golpe: veinticinco por día, y al mismo no lo toca en cuatro meses.
+51 980 006 294 · te contestamos hoy
El problema
El cliente de todos los martes que dejó de venir
Nadie deja de comprarte un día concreto. Es más lento que eso: viene cada tanto, después se salta una vez, después otra, y cuando te das cuenta ya pasó medio año. No hubo reclamo ni despedida, así que en el negocio nadie levantó la mano para avisar que se fue. Si le preguntaras hoy por qué no vuelve, lo más probable es que no tenga respuesta: se le pasó, y nadie se lo recordó.
Mientras eso pasa, el negocio gasta plata en gente que todavía no lo conoce. Los que sí te conocen están ahí anotados, con su nombre, su teléfono y la fecha en que te dejaron dinero. Escribirles es la tarea que todos ponen para el lunes, y el lunes siempre hay algo que arde más. No es que falten ganas: es que nadie tiene ese trabajo en su lista, así que no se hace nunca.
- Nombres en tu lista que no sabes si siguen siendo clientes
- «A este tengo que escribirle» y nunca le escribes
- Pagas publicidad para desconocidos y los tuyos ahí guardados
- Te enteras de que se fue porque lo ves saliendo de otro local
- Clientes de los buenos que hace meses no vienen y nadie los extrañó
Cómo funciona
Lo que pasa, paso a paso
Revisa quién no te compra hace tres meses y le escribe con un motivo para volver. Empieza por los que más gastaron, manda un máximo al día para que no parezca spam, y a los de más de seis meses les habla distinto: les pregunta qué pasó antes de venderles. No le insiste dos veces al mismo.
A las once y cuarto de la mañana abre tu hoja de clientes y cuenta, uno por uno, cuántos días pasaron desde su última compra. Nadie tiene que apretar nada: corre solo todos los días, y si esa mañana la lista sale vacía, no le escribe a nadie.
Ordena la tanda del día por lo que cada cliente gastó, de mayor a menor. Así el tope de veinticinco no se lo come el que aparece más arriba en la hoja: si un día sólo alcanza para unos cuantos, alcanza para los que más te dejaron.
Al que pasó los noventa días le llega el texto corto, con el beneficio y su código. Al que ya pasó los ciento ochenta le llega otro: primero pregunta qué pasó y si algo no le gustó, y sólo al final menciona el beneficio. Son dos textos fijos, no dos criterios.
Veinticinco mensajes al día como máximo. Los demás no se pierden: esperan su turno en la lista de mañana. Ese tope está puesto justo para que no parezca un envío masivo, que se nota a la legua.
Deja marcado en tu hoja el día en que contactó a cada uno. A ese mismo cliente no lo vuelve a tocar en cuatro meses, aunque siga sin comprarte. Y a quien tengas marcado como baja, bloqueado o no molestar, lo salta siempre.
Te llega al WhatsApp a cuántos les escribió, desde cuándo no compraban y cuánto gastaron entre todos en su momento. Los que contesten caen en tu chat de siempre, para que la conversación la sigas tú con el nombre delante.
Concretamente
Qué hace, y qué no
La segunda lista importa tanto como la primera: si lo que necesitas es justo eso, te decimos qué sistema lo hace en vez de venderte éste.
Lo que hace
- Corre solo una vez al día, a las once y cuarto de la mañana. No hay nada que abrir, apretar ni acordarse.
- Cuenta los días desde la última compra de cada cliente: a los noventa entra en la lista del día.
- Ordena esa lista por cuánto gastó cada uno y empieza por el que más dejó, no por el que está más arriba en la hoja.
- Manda un máximo de veinticinco mensajes al día. El resto queda en cola para las mañanas siguientes.
- A los de más de ciento ochenta días les manda otro texto, el que pregunta qué pasó antes de ofrecerles nada.
- Escribe con el nombre de la persona, el de tu negocio y hace cuántos meses fue su última visita.
- Incluye el beneficio y el código que tú definiste, con sus días de vigencia dentro del mismo mensaje.
- A quien ya contactó no le vuelve a escribir en cuatro meses, y salta a todo el que esté marcado como baja, bloqueado o no molestar.
- Te manda el resumen del día: a cuántos les escribió, desde cuándo no compraban y cuánto gastaron entre todos en su momento.
Lo que no hace
- No conversa. El que responde cae en tu WhatsApp de siempre y lo atiendes tú, o lo atiende Recepción 24/7 si lo tienes puesto.
- No escribe pensando en cada cliente. Son dos textos fijos, el de tres meses y el de seis; el que redacta según el caso es el Asistente con IA.
- No sabe por su cuenta si alguien volvió a comprar. Lo único que mira es la fecha de la última compra de tu hoja: si nadie la actualiza, lo sigue contando como dormido.
- No consigue clientes nuevos. Trabaja únicamente con los que ya te compraron y están en tu lista.
- No decide el descuento ni negocia. El beneficio y el código los escribes tú, y dice exactamente eso.
Dónde queda todo
Una hoja que abres del celular
Una sola hoja de Google a tu nombre, la pestaña Contactos, que abres del celular. Tú mantienes la fecha de la última compra y lo que gastó cada uno; la columna Reactivado la llena el sistema y no se toca. Si ya tienes Recepción 24/7, es esa misma hoja.
Para quién es
En qué negocios encaja
El mantenimiento se repite cada tantos meses y nadie lleva la cuenta auto por auto. El que se pasó de los noventa días entra en la lista sin que tú lo busques.
Ahí se viene por costumbre, y la costumbre se rompe con una semana rara. El mensaje llega cuando el cliente ya ni se acuerda de pedir su hora.
La siguiente compra toca meses después, y para entonces el cliente se acuerda del negocio pero no de volver. Aquí el que se acuerda es el sistema.
Tienes cientos de nombres con su última compra y su monto anotados. Ordenada por lo que gastaron, la lista del día se arma sola cada mañana.
Guardas el teléfono de todos los que pidieron. El que dejó de pedir hace tres meses no se fue peleado: cambió de costumbre y nadie le dijo nada.
La cuenta
Con tus números, no con los nuestros
Los dos primeros renglones son lo que este sistema reemplaza y lo que te devuelve. El tercero es un ejemplo: cambia esas cifras por las tuyas y la cuenta te sale sola.
La campaña de reactivación que todos saben que hay que hacer y nadie hace.
Una lista de clientes que ya te conocen, en vez de perseguir desconocidos.
Si de 100 dormidos vuelven 5 con un ticket de S/ 120, son S/ 600. Y esa lista ya la tienes.
Antes de instalarlo
Qué hace falta de tu lado
Nada de esto lo peleas tú: lo dejamos puesto y funcionando. Está aquí para que sepas exactamente en qué te vas a meter.
Lo que necesitas tener
- Tu lista de clientes con el teléfono y la fecha de la última compra. Sin esa fecha no tiene de dónde agarrarse, y llenarla bien es el trabajo real de la instalación.
- Cuánto gastó cada uno, aunque sea redondeado. Es el dato con el que decide a quién le escribe primero.
- Decidir qué les vas a ofrecer para volver y por cuántos días vale. Un código de descuento alcanza, y se cambia cuando quieras.
- Un número de WhatsApp del negocio en la vía oficial de Meta. Lo configuramos nosotros, la verificación toma unos días y queda a tu nombre.
- Una cuenta de Google. La hoja se crea a tu nombre y la abres desde el celular, sin instalar nada ni aprender un panel nuevo.
- Un servidor propio para que corra día y noche. Lo pagas directo al proveedor, a tu nombre: es el único gasto que sigue corriendo cada mes y no pasa por nosotros.
Cuánto tarda
1 día de instalación, que es lo que tarda este nivel. El grueso de ese tiempo es llenar tus datos contigo: horarios, respuestas, precios y enlaces.
¿Por qué este nivel no tiene mensualidad? Porque no la necesita. Estos sistemas siguen reglas fijas y funcionan solos. Los instalamos, quedan andando, y no hay nada que estar ajustando mes a mes.
Incluye 12 meses de garantía. Si algo se rompe en ese año, lo arreglamos sin cobrarte. Pasado el año puedes dejarlo corriendo tal cual, o tomar soporte opcional por $ 9 al mes (S/ 29).
Lo único que sigue corriendo es el servidor: unos $ 9 al mes (S/ 30) que pagas directo al proveedor, a tu nombre. Ese dinero no pasa por nosotros.
También va en un pack
Sale más barato acompañado
Un pack no es un descuento y ya: son sistemas que se cubren las espaldas entre ellos. Cada uno dice por qué van juntos.
Suelen ir juntos
Los que se piden con éste
Recepción 24/7
Es quien atiende al que responde. Reactivación abre la conversación y Recepción la contesta a la hora que sea. Los dos van en el Pack Negocio Local.
Seguimiento de Cotizaciones
Ése persigue al que pidió precio y no cerró. Éste va por el que sí compró y después dejó de venir. Son dos listas distintas y no se pisan.
Fidelización por Cumpleaños
El otro motivo para escribirle a un cliente viejo sin que suene a venta. Uno mira la fecha de cumpleaños, el otro el tiempo sin comprar.
Las dudas de justo antes
Lo que nos preguntan
¿No es spam escribirle a alguien que no me compra hace meses?
Es la diferencia entre esto y un envío masivo. Sale del número de tu negocio, a gente que ya te compró y te dio su teléfono, con su nombre adentro. Son veinticinco al día como máximo, nunca dos veces al mismo en cuatro meses, y a quien tengas marcado como baja, bloqueado o no molestar no le escribe ni una vez.
¿Y si le escribe a uno que volvió a comprar la semana pasada?
Eso depende de tu hoja: él lee la fecha de la última compra que esté anotada ahí. Si está al día, ese cliente no entra en la lista. Si nadie la actualiza, lo va a seguir contando como dormido. Por eso en la instalación acordamos quién anota la venta y en qué momento; si ya tienes Recepción 24/7, la hoja es la misma y el trabajo también.
¿Qué pasa si me responden? ¿Sigue conversando él?
No, y es a propósito. La respuesta cae en el WhatsApp del negocio como cualquier otro mensaje, y ahí la tomas tú con el historial delante. Si además tienes Recepción 24/7, es esa la que contesta al instante a la hora que sea y te avisa quién fue. Reactivación sólo se encarga de abrir la puerta.
¿Tengo que dar descuento obligatoriamente?
No. El beneficio lo escribes tú, y el cupón se puede apagar: entonces el mensaje va sólo con el saludo, el nombre de tu negocio y el tiempo que lleva sin venir. Al de más de seis meses ni le ofrece nada al principio, le pregunta qué pasó. Y cambiar el beneficio, el código o los días que vale son textos, no programación: quedan el mismo día.
Mi lista está en un cuaderno y no tengo montos. ¿Me sirve?
Sirve con lo mínimo: teléfono y fecha de la última compra. El monto no es obligatorio, pero sin él no puede ordenar y la tanda sale en el orden de la hoja. La instalación es un día de trabajo, y el grueso de ese día es justo esto: pasar el cuaderno a la hoja. Los montos se completan después y los usa en cuanto están.
¿Por qué sólo veinticinco al día y no toda la lista de una vez?
Por dos razones, y las dos están en cómo viene armado. Una es que muchos mensajes iguales saliendo a la misma hora se ven como lo que son, un envío masivo, y el tope del día existe justo para que no lo parezca. La otra es que una tanda corta la puedes atender tú mismo, con calma; la lista entera de golpe, no. Y como van ordenados por lo que gastaron, los de arriba salen igual el primer día.
¿Y cuando se cumplan los doce meses de garantía?
Sigue corriendo igual. Es tuyo desde el primer día, sin cuota mensual ni permiso de nadie: se paga una vez. Durante el primer año, si algo se rompe lo arreglamos sin cobrarte, y después puedes dejarlo tal cual o tomar soporte opcional aparte. Lo único que sigue corriendo siempre es el servidor, a tu nombre.
Siempre incluido
Lo mismo para todos, sin letra chica
No te entregamos un programa para que lo pelees. Lo dejamos funcionando con los datos, los precios y los horarios de tu negocio.
El sistema se instala a tu nombre: tu WhatsApp, tus cuentas, tu servidor, tu hoja. Si un día te vas, te llevas todo funcionando. Nadie te apaga nada.
Todo lo que hace el sistema se ve en una hoja que abres desde tu celular. Sin depender de nosotros para mirar.
Si tú o alguien de tu equipo responde un chat, el sistema se queda en silencio. Nunca habla encima de una persona.
Si algo se rompe durante el primer año, lo arreglamos sin cobrarte. En los de pago único, después de ese año el sistema sigue siendo tuyo igual.
Si no sabe un precio o una fecha, dice que lo va a confirmar y te avisa. Preferimos que se calle a que le mienta a tu cliente.
Empieza por uno
Esa gente ya te dijo que sí una vez. La lista lleva meses ahí; lo que falta es que alguien la abra.
No hace falta contratarlos a todos. Cuéntanos qué se te está escapando y te decimos cuál te conviene primero — y si creemos que no te sirve ninguno, también te lo decimos.