Nivel 2 · Intermedio · con IA
Escribes el post cuando tienes tiempo.Y sale solo a la hora que tú pusiste.
Es para el negocio que sí tiene qué publicar y no tiene el rato de subirlo. Dejas los textos de la semana en una hoja de Google, cada uno con su día y su hora; el sistema la revisa cada diez minutos, escribe la versión de cada red, publica y te avisa al WhatsApp.
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El problema
El post que ibas a subir el martes
Las redes no se caen de golpe. Se caen por los días en que no pasó nada: el lunes subes, el martes cierras tarde, el miércoles se te va entero, y el jueves ya te da no sé qué subir algo suelto después de tres días callado. Y así el contenido queda siempre para mañana, que es el día en que nunca hay tiempo.
Cuando sí publicas, lo haces dos veces. El mismo texto copiado de una ventana a la otra, aunque en Instagram nadie lee un párrafo largo y en Facebook los hashtags quedan fuera de lugar. Y sale a la hora en que tú tenías un rato libre, casi nunca a la que tu gente mira el celular. Lo que cuesta de verdad no es el rato que te toma: es que tu perfil se ve abandonado justo cuando alguien entra a averiguar si sigues abierto.
- Tres ideas buenas en las notas del celular y ninguna publicada
- El último post es de hace dos semanas y ya da no sé qué subir otro
- Copias y pegas el mismo texto en las dos redes y sabes que no va
- Publicas a la hora en que estás libre, no a la que conviene
- La foto está lista desde el lunes y sigue guardada en el celular
Cómo funciona
Lo que pasa, paso a paso
Escribes el mensaje una sola vez y el sistema lo adapta a cada red — en Instagram corto y con hashtags, en Facebook más explicado — y lo publica a la hora que le digas.
Escribes el texto una sola vez, pegas el enlace de la foto y pones el día y la hora en que quieres que salga. Puedes cargar la semana entera un domingo y no volver a abrir la hoja hasta el otro domingo.
El sistema mira tu hoja cada diez minutos. Si la fila tiene día y hora, aguanta hasta ese momento; si la dejaste en blanco, sale en la siguiente pasada. Y solo toca las filas que tú marcaste para publicar: lo que está en borrador se queda quieto.
Recién acá escribe la inteligencia artificial. Para Instagram arma un texto de hasta cuatrocientos caracteres que arranca por la frase más fuerte y cierra con tres a cinco hashtags. Para Facebook, hasta seiscientos, más explicado, sin hashtags y terminando con una pregunta.
Sube la publicación a Instagram y a Facebook con tu foto. Facebook acepta también un post de solo texto; Instagram no publica sin imagen, y eso es regla de Meta, no nuestra.
En cuanto queda arriba, esa fila de tu hoja pasa a Publicado con la fecha y la hora exactas. A tu WhatsApp llega el aviso con el comienzo del texto que acaba de salir, para que lo veas sin abrir nada.
Si Meta rechaza la publicación, la fila queda marcada como Error con el motivo escrito al lado, y ese mismo motivo te llega al WhatsApp. No se queda callado esperando a que lo descubras tres días después.
Concretamente
Qué hace, y qué no
La segunda lista importa tanto como la primera: si lo que necesitas es justo eso, te decimos qué sistema lo hace en vez de venderte éste.
Lo que hace
- Revisa tu hoja cada diez minutos, y publica únicamente las filas que tú pusiste en Publicar. Lo que está en borrador no sale nunca por error.
- Si la fila no tiene hora, publica en la siguiente revisión; si tiene día y hora, espera exactamente a ese momento, aunque lo hayas escrito con semanas de anticipación.
- En Instagram arranca por la frase más fuerte y admite uno o dos emojis; en Facebook cierra con una pregunta o con una invitación a que te escriban.
- No agrega precios ni promociones que tú no hayas escrito en la fila, y si tu texto ya está bien para una red lo cambia lo mínimo.
- Tiene a la vista los hashtags fijos que dejaste en la instalación —tu ciudad, lo que vendes— cada vez que escribe la versión de Instagram.
- Saca hasta cinco publicaciones en cada revisión, así que una cola cargada de golpe sale por tandas y no toda encima.
- Te avisa al WhatsApp cada vez que algo queda arriba, con la red y el arranque del texto; y si falla, te llega el motivo que devolvió Meta.
- Puede firmar todos los posts de Facebook con una línea fija tuya: el teléfono, la dirección o lo que repitas siempre.
- Si prefieres que no toque tu redacción, se apaga la adaptación y publica tu texto tal cual, palabra por palabra, en las dos redes.
Lo que no hace
- No inventa el contenido. La idea y la foto las pones tú; lo que se va es el trabajo de reescribir y subir lo mismo dos veces.
- No sube historias, ni reels, ni videos. Publica un post de foto y texto; lo demás se sigue subiendo a mano desde el celular.
- No entra a TikTok, ni a X, ni a LinkedIn. Son Instagram y Facebook, y ese Instagram tiene que ser de empresa y estar conectado a tu página.
- No contesta los comentarios ni los mensajes que deja la gente debajo del post. Esa puerta la cubre Captación desde Redes.
- No decide qué publicar ni cada cuánto. El calendario y el criterio siguen siendo tuyos: acá se va el copiar y pegar, no la cabeza.
Dónde queda todo
Una hoja que abres del celular
Todo vive en una hoja de Google a tu nombre, en la pestaña Contenido, con una fila por publicación y su código. Tú llenas el texto, la foto y la hora, y pones Estado en Publicar cuando ya quieres que salga. La fecha real y el detalle los escribe el sistema.
Para quién es
En qué negocios encaja
El menú del día y la promo del fin de semana se dejan escritos el domingo con su hora, y salen sin sacar a nadie de la cocina.
Producto nuevo, foto y texto. Lo único que cambia entre una red y otra es la forma de contarlo, y esa parte es la que se hace sola.
Horarios, clases nuevas y cierres por feriado: información que se repite cada semana y que igual hay que subir a las dos redes.
Cada inmueble es un post con su foto. Dejas la lista de la semana cargada y cada uno sale el día que le toca, sin amontonarlos un viernes.
La temporada se prepara con semanas de anticipación. Puedes dejar toda la campaña escrita y programada antes de que empiece el movimiento.
Ahí lo que se publica se revisa antes. Dejas el texto en borrador y recién lo pasas a publicar cuando alguien le dio el visto bueno.
La cuenta
Con tus números, no con los nuestros
Los dos primeros renglones son lo que este sistema reemplaza y lo que te devuelve. El tercero es un ejemplo: cambia esas cifras por las tuyas y la cuenta te sale sola.
Parte del trabajo de publicar. Un community manager promedia S/ 1,298 al mes en Perú.
Unas 10 horas al mes de copiar y pegar.
La mensualidad es cerca del 5% de lo que cuesta un community manager. No reemplaza la estrategia, sí el trabajo repetitivo.
Antes de instalarlo
Qué hace falta de tu lado
Nada de esto lo peleas tú: lo dejamos puesto y funcionando. Está aquí para que sepas exactamente en qué te vas a meter.
Lo que necesitas tener
- Un Instagram de empresa conectado a tu página de Facebook. Si hoy lo tienes como cuenta personal, el cambio se hace desde la propia app y lo vemos contigo.
- Los permisos de publicación de Meta. Se piden una sola vez, el trámite lo llevamos nosotros y la aplicación queda a tu nombre.
- Una cuenta de Google: ahí va la hoja donde escribes, a tu nombre, y la carpeta con las fotos, que deben quedar en un enlace abierto para que Instagram las tome.
- Una línea de WhatsApp por donde te escriba: la oficial de Meta del negocio o la que dejamos conectada. Los avisos van a un solo número, el que tú digas.
- Un servidor propio, unos nueve dólares al mes que pagas directo al proveedor y a tu nombre. Ese dinero no pasa por nosotros.
- No hace falta instalar ningún programa ni aprender un panel nuevo: si sabes escribir en una hoja de cálculo, ya sabes usarlo.
Cuánto tarda
2 a 3 días de instalación, que es lo que tarda este nivel. El grueso de ese tiempo es llenar tus datos contigo: horarios, respuestas, precios y enlaces.
¿Y por qué estos sí llevan mensualidad? Porque la inteligencia artificial consume cada vez que responde, y porque tienen más piezas conectadas que cambian solas — Google, Meta, tu calendario. La mensualidad paga que alguien esté pendiente de eso, no una licencia.
Te lo decimos completo desde el principio: no hay costos ocultos ni permanencia. Si un mes decides parar, paras.
Suelen ir juntos
Los que se piden con éste
Captación desde Redes
Éste sube el post; ése atiende a quien comenta debajo pidiendo precio y lo lleva a tu WhatsApp. Publicar sin recoger lo que llega es media vuelta.
Recepción 24/7
Cuando alguien te escribe por algo que publicaste, casi nunca es en horario de oficina. Ése contesta a esa hora y lo anota en tu hoja.
Gestión de Reseñas
Éste llena tu perfil; ése cuida lo que dicen de ti en Google: te manda cada reseña nueva con la respuesta ya escrita para que solo la apruebes.
Las dudas de justo antes
Lo que nos preguntan
¿Va a publicar algo que yo no escribí?
No. Siempre parte de tu texto. Lo que hace la inteligencia artificial es reescribirlo para cada red, con la orden expresa de no agregar precios, promociones ni datos que no estén en lo que tú pusiste, y de tocar lo mínimo si ya estaba bien. Y si prefieres que no cambie ni una coma, se apaga la adaptación y sale tal cual lo escribiste.
¿Puedo ver cómo queda antes de que salga?
El texto que mandas lo ves y lo corriges cuando quieras, porque es el que manda. La versión final de cada red se escribe recién en el momento de publicar, así que esa no pasa por tu revisión. Lo que sí controlas es el interruptor: con la adaptación apagada, lo que sale es palabra por palabra lo que dejaste en la hoja.
¿Cómo me entero si un post no se publicó?
Te llega un WhatsApp en el momento, con el motivo que devolvió Meta. Además esa fila de tu hoja queda marcada como Error, con el detalle escrito al lado, así que de un vistazo ves qué salió y qué no. Hay dos motivos que aparecen más que el resto: una foto que no se puede abrir desde fuera, y la conexión con Meta cuando toca renovarla.
¿Publica también en TikTok o en LinkedIn?
No. Trabaja con Instagram y con Facebook. Si en tu negocio TikTok pesa de verdad, dilo antes de comprar: se puede ver aparte, pero no viene incluido acá, y preferimos decírtelo ahora y no cuando ya esté instalado.
¿Tengo que poner foto siempre?
Para Instagram sí, y no hay vuelta: Meta no acepta una publicación sin imagen. Facebook sí publica solo texto. Si dejas la fila sin foto, el post sale únicamente en Facebook, y lo notas enseguida porque el aviso que te llega al WhatsApp nombra la red en la que salió.
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
Dos a tres días, y la parte lenta no es la nuestra: es conectar tu Instagram de empresa con tu página de Facebook y dejar aprobados los permisos de Meta. Mientras eso avanza armamos contigo la hoja y tus hashtags, y lo probamos con un post de prueba puesto a una hora cercana, para que veas el circuito entero antes de soltarlo.
¿Por qué éste lleva mensualidad y los sistemas básicos no?
Porque acá se escribe algo nuevo cada vez que publicas, y ese trabajo de la inteligencia artificial se consume. La cuota paga eso y paga la conexión con Meta, que caduca y hay que renovar, y que además cambia de reglas cada cierto tiempo. Los básicos no llevan cuota porque no piensan nada: repiten lo que tú escribiste. El sistema igual queda a tu nombre desde el primer día, con doce meses de garantía y sin permanencia.
Siempre incluido
Lo mismo para todos, sin letra chica
No te entregamos un programa para que lo pelees. Lo dejamos funcionando con los datos, los precios y los horarios de tu negocio.
El sistema se instala a tu nombre: tu WhatsApp, tus cuentas, tu servidor, tu hoja. Si un día te vas, te llevas todo funcionando. Nadie te apaga nada.
Todo lo que hace el sistema se ve en una hoja que abres desde tu celular. Sin depender de nosotros para mirar.
Si tú o alguien de tu equipo responde un chat, el sistema se queda en silencio. Nunca habla encima de una persona.
Si algo se rompe durante el primer año, lo arreglamos sin cobrarte. En los de pago único, después de ese año el sistema sigue siendo tuyo igual.
Si no sabe un precio o una fecha, dice que lo va a confirmar y te avisa. Preferimos que se calle a que le mienta a tu cliente.
Empieza por uno
El contenido casi nunca falla por falta de ideas. Falla en el rato de subirlo, que es la parte que se puede quitar.
No hace falta contratarlos a todos. Cuéntanos qué se te está escapando y te decimos cuál te conviene primero — y si creemos que no te sirve ninguno, también te lo decimos.