Nivel 2 · Intermedio · con IA
Cada currículum llega leído y con nota.Y la pila, ordenada de mayor a menor.
Para el negocio que publica un puesto y recibe las postulaciones en el WhatsApp de siempre, mezcladas con los pedidos de los clientes. La nota la pone contra tu aviso, requisito por requisito, y al que no pasa el corte le contesta en lugar de dejarlo esperando.
+51 980 006 294 · te contestamos hoy
El problema
La pila que sigue creciendo en tu WhatsApp
Publicas el puesto un lunes y para el miércoles el chat del negocio es otra cosa. Entre el pedido de un cliente y la factura del proveedor entran postulaciones: unas en un archivo adjunto, otras escritas ahí mismo, tres líneas y un «buenas, quisiera postular». Nadie las ordenó, nadie las separó del resto, y la mayoría no cumple lo que pediste en el aviso.
Lo que cuesta de verdad no es la tarde que te tomas. Es que la pila se acaba leyendo de noche o un domingo, cansado y en desorden, y el que sí servía puede quedar debajo de un montón que no cumplía nada. Y a los que no pasan casi nunca les llega respuesta tuya, porque contestar uno por uno es otra tarde entera. El que postuló y nunca supo nada también habla de tu negocio, y se acuerda cuando vuelvas a publicar.
- Currículums mezclados con pedidos de clientes en el mismo chat
- Abres el archivo en el celular y a los tres renglones ya no lees
- Postulantes a los que nadie contestó nunca, ni que sí ni que no
- Llamas a uno y en el primer minuto te dice que no tiene disponibilidad
- Vuelves a publicar el mismo puesto y empiezas la pila de cero
Cómo funciona
Lo que pasa, paso a paso
Compara cada postulante con lo que pide el puesto, le pone una nota y resume su perfil en una línea. A los que califican bien te los avisa al momento; a los que no, les responde con respeto. La entrevista la sigues haciendo tú.
El postulante escribe al número que pusiste en el aviso y manda su currículum: un archivo adjunto o el texto escrito ahí mismo en el chat. Lo recibe el sistema, no tú, y deja de estar mezclado con los mensajes de los clientes.
En la instalación queda escrito el puesto: los requisitos obligatorios, los que suman y lo que descarta de plano. La inteligencia artificial lee el currículum contra esa lista tuya, no contra una idea general de lo que es un buen trabajador.
Cada postulante sale con un puntaje del cero al cien y una frase de veinte palabras como máximo que dice quién es: su experiencia, qué requisitos cumple y cuáles le faltan. Esa frase es lo que lees para decidir si lo llamas.
Según la nota le llega un mensaje distinto. Si pasa la de alerta, te avisa al celular en ese momento y al postulante le escribe que su perfil interesó y que diga dos horarios. Si no llega a la mínima, recibe un descarte amable. Los del medio quedan en revisión, y se les dice eso.
Cada postulación entra en una hoja de Google con su fecha, su teléfono, su nota, su resumen y en qué quedó. Es la lista que abres del celular para saber a quién llamar primero, sin haber abierto un solo archivo ni bajado un adjunto.
El puntaje sirve para ordenar la pila, no para decidir. Lo que no se ve en un papel — cómo trata a la gente, si va a durar, si encaja con tu equipo — se ve sentado al frente, y de eso el sistema no opina.
Concretamente
Qué hace, y qué no
La segunda lista importa tanto como la primera: si lo que necesitas es justo eso, te decimos qué sistema lo hace en vez de venderte éste.
Lo que hace
- Puntúa a cada postulante del cero al cien contra los requisitos que tú escribiste, no contra un molde genérico de buen candidato.
- Resume el perfil en una sola frase corta: eso es lo que lees, en lugar de abrir el archivo de cada uno.
- Anota en columnas distintas qué requisitos cumple y cuáles le faltan, para que veas de dónde salió la nota.
- Te avisa al celular en el momento en que entra alguien que pasa la nota de alerta, que viene puesta en ochenta.
- Al que no llega a la nota mínima, que viene puesta en sesenta, lo descarta él solo y le escribe una respuesta amable en vez de dejarlo esperando.
- Lee el currículum escrito directo en el chat igual que el que llega como archivo adjunto, y de los dos saca lo mismo: experiencia y requisitos.
- Tiene la instrucción escrita de no puntuar por edad, género, origen ni apariencia, sólo por lo que hace falta para el puesto.
- Guarda a todos con su fecha y su teléfono, también a los descartados, así la lista te sirve la próxima vez que contrates.
- El puesto, los requisitos y las dos notas de corte son texto que se cambia cuando abres otra búsqueda: el sistema es el mismo para el siguiente puesto.
Lo que no hace
- No decide a quién contratas. El puntaje ordena la pila y nada más; la entrevista y la decisión las sigues haciendo tú.
- No busca postulantes ni publica el aviso. Trabaja con los que ya te escriben; conseguir que escriban sigue siendo cosa tuya.
- No comprueba lo que el postulante dice de sí mismo ni lo averigua por fuera: si escribió que tiene dos años de experiencia, el sistema lo cree, y a sus redes no entra.
- No escucha notas de voz. El currículum tiene que llegar escrito en el chat o como archivo; si alguien manda un audio contando su experiencia, eso lo escuchas tú.
- No lleva agenda. Le pide al preseleccionado dos horarios que le queden bien, pero la entrevista la cierras tú por el chat.
Dónde queda todo
Una hoja que abres del celular
Queda todo en una hoja de Google a tu nombre, que abres desde el celular. La columna Estado dice en qué quedó cada uno — preseleccionado, en revisión o descartado — y al costado está el teléfono para llamar sin ir a buscar el chat.
Para quién es
En qué negocios encaja
Mozos, cocina y reparto se mueven todo el año. Cada vez que se va alguien vuelve la misma pila, y esta vez llega ya leída y ordenada.
Se contrata por campaña y con poco aviso: diciembre, campaña escolar, una apertura. El cuello de botella no es que falte gente, es leerla a tiempo.
Se contrata por tandas grandes y con requisitos claros y repetidos. Es justo el caso donde comparar postulante por postulante se puede hacer parejo.
Cada obra arranca con gente nueva y lo que importa es concreto: oficio, experiencia, disponibilidad y si puede llegar hasta el lugar.
Rotación alta y turnos que hay que cubrir sí o sí. Cuando falta alguien lo que necesitas es una lista ya leída, no una pila de chats por abrir.
La cuenta
Con tus números, no con los nuestros
Los dos primeros renglones son lo que este sistema reemplaza y lo que te devuelve. El tercero es un ejemplo: cambia esas cifras por las tuyas y la cuenta te sale sola.
El trabajo de filtrar la pila, no la entrevista.
Unas 10 horas por cada proceso de contratación.
En rubros de alta rotación se contrata varias veces al año. Multiplica esas horas por cuántas veces contratas.
Antes de instalarlo
Qué hace falta de tu lado
Nada de esto lo peleas tú: lo dejamos puesto y funcionando. Está aquí para que sepas exactamente en qué te vas a meter.
Lo que necesitas tener
- Un número de WhatsApp del negocio conectado a la vía oficial de Meta: el mismo que pones en el aviso del puesto. Lo dejamos configurado nosotros y queda a tu nombre.
- Una cuenta de Google. La hoja donde caen los postulantes se crea a tu nombre y la abres desde el celular.
- El puesto escrito de verdad: qué es obligatorio, qué suma y qué descarta de plano. Ese es el trabajo real de la instalación y lo llenamos contigo.
- Un servidor propio, unos nueve dólares al mes que pagas directo al proveedor y a tu nombre. Ese dinero no pasa por nosotros.
- No hace falta un programa de recursos humanos, ni una bolsa de trabajo, ni pagar la inteligencia artificial aparte: eso va en la mensualidad de arriba.
Cuánto tarda
2 a 3 días de instalación, que es lo que tarda este nivel. El grueso de ese tiempo es llenar tus datos contigo: horarios, respuestas, precios y enlaces.
¿Y por qué estos sí llevan mensualidad? Porque la inteligencia artificial consume cada vez que responde, y porque tienen más piezas conectadas que cambian solas — Google, Meta, tu calendario. La mensualidad paga que alguien esté pendiente de eso, no una licencia.
Te lo decimos completo desde el principio: no hay costos ocultos ni permanencia. Si un mes decides parar, paras.
Suelen ir juntos
Los que se piden con éste
Control de Asistencia
El que contratas entra a un turno. Este anota la entrada y la salida que declara cada trabajador, calcula la tardanza y te arma la hoja del mes.
Recepción 24/7
Los currículums son una parte de lo que entra por WhatsApp. Recepción se ocupa de la otra: horario, precios, ubicación, y anota a cada cliente.
Asistente con IA
Si lo que te desborda no son los postulantes sino los clientes, el que conversa, escucha audios y agenda es el Asistente con IA.
Las dudas de justo antes
Lo que nos preguntan
¿El sistema decide a quién contrato?
No, y conviene decirlo fuerte: el puntaje sirve para ordenar la pila, no para decidir. Lo que hace es dejarte arriba a los que cumplen lo que pediste, con una línea que explica por qué. A quién llamas, a quién entrevistas y a quién contratas lo sigues decidiendo tú, sentado al frente de la persona.
¿Y si descarta a alguien que servía?
Puede pasar, y por eso nadie desaparece: todos quedan en la hoja con su nota y su resumen, también los que cayeron abajo de la nota mínima. Si un día no encuentras a nadie arriba, sigues bajando en esa misma lista y ahí están, con lo que les faltaba al costado. Y si la nota mínima te quedó alta para ese puesto, nos dices y la movemos: es un texto, no programación.
¿Cómo sé que no está puntuando por la edad o por la foto?
Tiene la instrucción escrita de evaluar sólo la capacidad para el puesto: ni edad, ni género, ni origen, ni apariencia. Y la nota nunca sale sola: al costado queda qué requisitos cumple y cuáles le faltan, así que se puede ver de dónde salió. Si un puntaje te parece raro, abres el resumen y lo revisas tú.
¿Al que no pasa le llega algún mensaje?
Sí. Al que no llega a la nota mínima le responde que esta vez siguen con otros perfiles y que sus datos quedan guardados para próximas búsquedas. Al que sobresale le llega otro mensaje: que su perfil interesó y que diga dos horarios que le queden bien. Y a los del medio, que su postulación está en revisión. Nadie se queda sin saber en qué quedó.
Contrato para varios puestos distintos. ¿Me sirve igual?
Sirve, pero de a un puesto por vez: compara contra el que está cargado en ese momento, con sus requisitos y sus dos notas de corte. Cuando cierras una búsqueda y abres otra, nos pasas el puesto nuevo y lo cambiamos. Es texto, no programación: no se rehace nada del sistema, sólo cambia lo que dice el puesto.
¿Cuánto tarda en estar listo y tengo que cambiar dónde publico el aviso?
Dos a tres días, y el grueso de ese tiempo es escribir bien el puesto contigo: qué es obligatorio, qué suma y qué descarta de plano. Publicar lo sigues haciendo donde ya publicas hoy — un grupo, un cartel en la puerta, tus redes — poniendo el WhatsApp del negocio en el aviso. Quien postula no se registra en ningún lado.
¿Qué pasa si un mes no pago la mensualidad?
El sistema es tuyo desde el primer día y nadie te lo apaga por dejar de pagar la cuota: no hay permanencia de ningún tipo, ni contrato que firmes por un año. La cuota no es alquiler, paga el mantenimiento y el consumo de la inteligencia artificial, que es lo que se gasta cada vez que lee un currículum. Y durante los primeros doce meses, si algo se rompe lo arreglamos sin cobrarte.
Siempre incluido
Lo mismo para todos, sin letra chica
No te entregamos un programa para que lo pelees. Lo dejamos funcionando con los datos, los precios y los horarios de tu negocio.
El sistema se instala a tu nombre: tu WhatsApp, tus cuentas, tu servidor, tu hoja. Si un día te vas, te llevas todo funcionando. Nadie te apaga nada.
Todo lo que hace el sistema se ve en una hoja que abres desde tu celular. Sin depender de nosotros para mirar.
Si tú o alguien de tu equipo responde un chat, el sistema se queda en silencio. Nunca habla encima de una persona.
Si algo se rompe durante el primer año, lo arreglamos sin cobrarte. En los de pago único, después de ese año el sistema sigue siendo tuyo igual.
Si no sabe un precio o una fecha, dice que lo va a confirmar y te avisa. Preferimos que se calle a que le mienta a tu cliente.
Empieza por uno
El que servía puede estar al fondo de la pila. La única pregunta es si llegas hasta él antes de cansarte.
No hace falta contratarlos a todos. Cuéntanos qué se te está escapando y te decimos cuál te conviene primero — y si creemos que no te sirve ninguno, también te lo decimos.