
Patio
Sobre las buganvilias del patio de 1921
- Postigos de madera originales
- Textil de alpaca tejido en Ayacucho
- La más silenciosa de la casa

Barranco · Lima · nueve habitaciones
Una barra de seis sitios, una azotea con piscina sobre el Pacífico, y la tarifa a la vista: la reserva es un WhatsApp, sin motores externos ni sorpresas al pagar.
La casona
La levantó un armador de barcos en 1921, a veinte metros del acantilado. La restauramos con sus baldosas, sus postigos y sus vigas — y la llenamos de arte de este barrio, que es el barrio de los artistas. No hay recepción de mármol ni buffet de hotel: hay una mesa larga, una barra de seis sitios y alguien que sabe tu nombre.

Dormir
Cada una con su carácter y su tarifa a la vista. La que elijas baja contigo al tarifario, con tus fechas.

Sobre las buganvilias del patio de 1921

El Pacífico de pared a pared

El loft del artista, con tina de latón
Reservar
Sin motor de reservas en otra pestaña ni «consultar disponibilidad». Fechas, suite y extras — el total se arma delante de ti, noche a noche, y sale ya escrito a WhatsApp.
Las noches en verde llevan el −20% de temporada ya aplicado.
La temporada de garúa te está ahorrando S/ 240.
Impuestos incluidos. No pagas nada hoy: se paga al llegar, con tarjeta, Yape o Plin.
Reservar por WhatsAppEl mensaje sale con fechas, suite y total ya escritos.
Saborear

Seis sitios frente al fuego, una cocina nikkei de temporada y un solo turno por noche. Se reserva como se reserva una mesa que importa: con días.

Masa madre del horno de la casa, fruta de estación y café pasado a mano. Se sirve hasta las 11: aquí nadie madruga por obligación.

Piscina de borde infinito, manta si hay garúa y la mejor hora del día: cuando el mar se apaga y Barranco se enciende.

Descubrir
El barrio bohemio de Lima queda entero a pie de la puerta. Estas son las distancias de verdad, medidas caminando:
Lo que dicen
«Dudé porque «boutique frente al mar» suele significar caro y chico. Chico es: nueve habitaciones. Pero vimos el precio final antes de escribir, nadie nos pidió tarjeta y al llegar la habitación era exactamente la de las fotos.»
Reservar directo
Si encuentras esta habitación más barata en cualquier portal, igualamos el precio y descontamos 10% más. Reservar directo tiene que ganar siempre.
Ni adelanto ni tarjeta de garantía. Se paga al llegar — con tarjeta, Yape o Plin. La reserva se sostiene con tu palabra y la nuestra.
Y si el vuelo se cae con menos margen, movemos la fecha sin cargo. Los planes cambian; el trato no.
La casona da al malecón, no a las calles de los bares: de noche lo que se escucha es el mar. Las habitaciones al patio (Patio y Atelier) son además interiores. Si el silencio te importa mucho, dilo al reservar y te damos la más quieta.
De junio a setiembre Lima amanece gris y húmeda — por eso esa temporada tiene −20% de domingo a jueves. La azotea tiene mantas y la piscina está templada. El mar gris tiene su propio público; a lo mejor eres tú.
Dos espacios en la casona, por orden de reserva, y una playa privada a media cuadra. Barranco se camina: el auto suele quedarse quieto toda la estadía.
Son unos 40 minutos. Ofrecemos traslado con nombre en cartel (S/120) o te pedimos un taxi de aplicación al aterrizar. No recomendamos negociar taxi en la puerta del Jorge Chávez a medianoche.
Mayores de 12. Con nueve habitaciones y una barra de seis sitios, la casa está pensada para viajar en pareja o solo. Es una decisión, y preferimos decirla antes que disimularla.
Va como extra (S/48 por noche, para dos) y se elige al armar la estadía — así la tarifa base no esconde nada. Si lo tomas un solo día, se paga ese día y ya.

−20% de domingo a jueves hasta el 30 de setiembre, con la tarifa a la vista y sin pagar nada hoy. Nueve habitaciones: cuando se llenan, se llenaron.